Escuela Normal Superior del Valle de Toluca

Licenciatura en Educación Secundaria con Especialidad en Secundaria

“La educación en el desarrollo histórico de México I”

Antología del Tercer Parcial Bloque IV.

Docente: Hernández Hernández Roció

Integrantes:
Garduño Moreno Arely
Gonzales Esquivel Eduardo Isaías
Martínez Esquivel  Alma  Yaraeli
Venadero Ledezma  Guadalupe
2° Semestre
San Juan de las Huertas, Zinacantepec, México, junio de 2018
Objetivo:
En esta antología se pretende que el lector pueda entender de una manera clara y concisa acerca de los temas que se abordaron durante el transcurso del tercer parcial en la asignatura de “La educación en el desarrollo histórico de México I”, pues consideramos que son temas de gran relevancia para los docentes que se encuentran en formación, no está demás dar un pequeño recorrido por el pasado para ilustrar acontecimientos importantes como lo son, la educación en el periodo de 1867-1910, los problemas a los que se enfrentó la instrucción pública, laica y gratuita, como se formó el sistema nacional de educación, antecedentes de la escuela secundaria, los aspectos de las escuelas, prácticas escolares y docentes, etc.
Se tomaran como referencia aspectos más importantes vistos en clase, y se hará una recopilación de información, para que el lector pueda conocer diferentes sitios los cuales los escritores seleccionaran los vínculos necesarios e importantes para complemento del lector.

♠Conocer los principales debates ideológicos y políticos del periodo estudiado, especialmente los que se refieren a la educación laica, gratuita y obligatoria, y relacionen la definición histórica de dichos debates con los principios filosóficos y legales del sistema educativo actual.
♠Conocer y analizar algunos antecedentes históricos que permitan reflexionar acerca del origen de la educación secundaria en México.
♠Familiarizarse y valorar los aportes de educadores mexicanos del periodo estudiado, y relacionen los conceptos básicos del debate pedagógico con sus experiencias y conocimientos actuales.
♠Identificar y analizar las condiciones de vida y de trabajo de maestros y maestras en el contexto de la profesionalización del magisterio. Describan las condiciones que propiciaron que la profesión docente fuera altamente demandada por las mujeres.
♠Analizar y valorar los logros y retos del sistema educativo hacia 1910.


Bloque IV. La Educación en el Periodo 1856-1910  


-Ubicación temporal y características generales del periodo.
-     Debate sobre la instrucción pública, laica, gratuita y obligatoria.
-     Hacia la formación del sistema nacional de educación: los congresos nacionales de instrucción pública, 1889-1891. Difusión de la educación normal.
-     Antecedentes históricos de la educación secundaria.
-     Escuelas, maestros y prácticas escolares.
-     El pensamiento pedagógico. Las aportaciones de Enrique C. Rébsamen, Carlos A. Carrillo y Gregorio Torres Quintero.
-     La educación pública al final del porfiriato. Logros y rezagos.





LA EDUCACIÓN EN EL PERIODO DE 1867-1910


En el gobierno de Juárez, los principales aspectos políticos que destacaron fueron, entre ellos, que se restaura el gobierno republicano y casi se puede hablar de un liberalismo y un gobierno reformado. Así mismo, la forma de gobierno se vuelve en una república federal, en la cual los liberales tenían el poder. El gobierno fue instalado en la capital del país, siendo Juárez presidente se dispuso a ordenar los asuntos administrativo y organizar los proyectos del programa liberal.
Dentro de los aspectos económicos, se implementó la restauración “Juarista” que tenía el objetivo de atraer capital extranjero para realizar proyectos como:
1.    Fomentar la agricultura, introduciendo nuevos cultivos, además de incorporar a la producción otras zonas del país aún no explotadas
2.    Incorporar al país a la revolución industrial.
1.    Convertir a México en un puente comercial entre Asia y Europa y entre Estados Unidos y América del sur.
Además en el aspecto educativo durante el nuevo período Juárez se crearon dos despachos nuevos, el de instrucción pública y el de fomento, estando a la cabeza de ellos respectivamente Francisco Mejía y el Ing. Lasz Barcasten. Juárez planeaba educar e industrializar al país.
También pretendía expandir la educación pública con carácter gratuito y laico en todo el país con la construcción de cientos de escuelas. En ese tiempo la población de México era de siete millones de personas de las cuales cinco millones eran ignorantes y pobres. Sólo unos 800 000 eran letrados. Para hacerse de recursos Juárez despidió 60 000 militares (“Maestros por soldados” -decía-); también pidió negociar el aplazamiento de pago en la deuda extranjera con algunas naciones como Inglaterra. La educación sería laica, en ese entonces ello constituía un problema para la iglesia y el pensamiento que ésta suministraba a la población creyente. Se llevó a cabo un gran plan de alfabetización nacional.
Otra etapa importante de la república reestructurada, fue el periodo del gobierno de Sebastián Lerdo de tejada, quién se preocupó principalmente por pacificar el país, y en consecuencia público un decreto por el cual concedían una “amnistía” a las personas que se habían sublevado en contra del gobierno, además otorgo la libertad a los presos políticos y el perdón aquellos que se entregaban a las autoridades. Este trato, trajo en sí varios efectos positivos, ya que ayudo a pacificar a los militares insurrectos.
En su gobierno hubo varias rebeliones, una fue realizada por Manuel Lozada quién lanzó un plan libertad, por el cual desconocía a su gobierno y atacaba a las leyes de reforma por haber ocasionado el despojo de tierras comunales indígenas.
Otra de las acciones importantes fue la creación del sanado de la república, que se estableció con el objeto de moderar la cámara de diputados, y tuvo una estrategia en la cual mando al frente a personas de mayor edad y con mayor experiencia política.
Además incorporo a la constitución de las leyes que habían expedido antes y después de 1857. El propósito de lerdo de tejada era que estas leyes tuvieran carácter obligatorio y no se mantuvieran como decretos aislados.
Lerdo de tejada apoyo la introducción del protestantismo, con el propósito de restarle el poder a la iglesia Católica.
En el aspecto económico, no presentan grandes transformaciones y destacan solo algunos proyectos para la industrialización y modernización de México, las cuales no se pudieron llevar a cabo por que no existía mucho capital. Sin embargo se organizó el sistema fiscal y el pago justo de impuestos. Se normalizó la contabilidad fiscal, moralizó a los funcionarios y se logró un orden estable hacendario.
Se aumentaron y mejoraron algunos caminos carreteros no se pudo realizar otras obras públicas por los problemas y económicos que tenía el país.
En educación Sebastián Lerdo de Tejada al igual que Juárez lucha por la educación laica y gratuita, durante el corto periodo de su gobierno.
Cuando Lerdo de Tejada decide reelegirse, Díaz se reveló por segunda vez sosteniendo el principio de la no reelección, de la cual salió victorioso y tomó la presidencia de México; sin embargo el mismo se reeligió y se mantuvo en el poder durante el periodo de 1876 a 1911, conociendo con el nombre del “Porfiriato” con dos interrupciones: una de dos meses entre 1876 y 1877 y otra en que dejó el poder a Juan N. Méndez entre 1880 y 1884.
El pueblo mexicano se encontraba en desorden y guerra, el propósito de Díaz era poner la paz al país a cualquier costo. México no tenía dinero y los países no le querían otorgar préstamos, porque no había pagado sus deudas con puntualidad.
Con mano dura, Porfirio Díaz trató de eliminar las diferencias de opiniones sobre asuntos de política y se dedicó a mejorar el funcionamiento del gobierno, bajo el lema “Poca política, mucha administración”. La paz no fue total, pero Díaz consiguió mantener el orden mediante el uso de la fuerza pública. La fuerza de las armas se utilizaba con mucha violencia.
Cabe mencionar, que México tuvo un crecimiento económico nunca antes visto. Pero muy poca gente tenía dinero para invertir o podía conseguirlo prestado. El desarrollo favoreció a unos cuantos mexicanos que tenía obtener permisos para explotar los recursos del país. Con esto, la desigualdad entre los muy ricos, los cuales eran muy pocos, y los muy pobres, que eran muchísimos, se fue haciendo cada vez más profunda. A medida que paso el tiempo fue creciendo el descontento por la miseria en que vivía la mayoría de la gente y por qué Díaz tenía demasiado tiempo en el poder.
Las líneas de ferrocarril se trazaron hacia los puertos y se extendieron a más kilómetros, en los puertos y hacia la frontera.
Al mismo tiempo, el correo y telégrafo se extendieron por buena del territorio nacional. Se fundaron algunos bancos, se organizaron las finanzas del gobierno, lo que permitió que se regularizara el cobro de impuestos, y poco a poco se fueron pagando las deudas. Esto permitió el progreso de la agricultura, el comercio, la minería y la industria.
La mayoría de los campesinos tuvieron que ocuparse como peones, pero eran trabajos mal pagados, tenía poca libertad y se veían obligados a gastar el poco dinero que ganaban en las tiendas de raya.
Al inicio del Porfiriato las condiciones de la sociedad eran de desorden y peligro, por lo que Díaz se propuso establecer la paz a como diera lugar. Con el paso del tiempo, se mejoraron los caminos permitiendo una mayor comunicación de un pueblo o ciudad a otra, gracias a la construcción de puentes y vías férreas. Así mismo se extendieron millones de kilómetros de cables telegráficos; la electricidad, el teléfono, los gramófonos (tocadiscos), el cine, las bicicletas y los automóviles fueron las grandes novedades que durante este periodo llegaron a nuestro país.
En este periodo se hicieron grandes esfuerzos por extender la educación pública, lo que permitió que se educaran a más niños; cada vez hubo más gente que pudo seguir estudios superiores y así se empezó a formar en todo el país una clase media de profesionales y empleados públicos.
En 1891 fue promulgada la Ley Reglamentaria de Educación, que estableció la educación como laica, gratuita y obligatoria. Asimismo fueron instituidos los llamados Comités de Vigilancia. Para que los padres y tutores cumplieran con la obligación constitucional de mandar a sus hijos o pupilos a la escuela.
Se multiplicaron las escuelas. Se fundaron academias, lo que ayudo avanzar en ciencias, artes y técnicas. Se inauguró la universidad nacional.
Podemos concluir que este periodo, fue un cambio total en varios aspectos, principalmente la educación que comienza a dejar a lado el clero y la influencia que poseía en ella la iglesia. Estos aspectos ayudaron a impulsar al país y dar comienzo del México actual.

EL PRINCIPIO DE LA INSTRUCCIÓN PRIMARIA, LAICA, GRATUITA Y OBLIGATORIA


En el presente trabajo se abordaran diversas temáticas con respecto a las problemáticas en la forma de enseñanza de la educación en los años de 1867 a 1910, Ignacio M. Altamirano ha escrito respecto al tema, aquí citamos uno de sus escritos, “El principio de la instrucción laica, gratuita y obligatoria” en el que dice que el voto popular constituye una de las principales bases de la democracia, pero para que esto sea posible se requiere de una buena instrucción primaria, ya que desde hace mucho tiempo se había venido manejando como algo que solo lo tenían las personas privilegiadas como lo eran en las monarquías, oligarquías e imperios autocráticos, en estos sistemas las demás personas que componían el pueblo eran vistos como esclavos que
Impulsaban la ambición de los demás por medio de la fuerza bruta.
La educación de ese entonces era en silencio y sobretodo en obediencia ya que constituían el programa de la educación intelectual y moral; y aun así los pueblos seguían en ignorancia y atados a la voluntad de los señores.
Con respecto a todo esto en puebla se dio como un tipo de solución, ya que en ese gobierno si lograron comprender de lo que se trataba una instrucción pública, pero sobre todo enfocándolo más a lo que respecta la educación primaria, puesto que consideraban que era un aspecto primordial para cualquier gobierno demócrata.
El gobierno de puebla hizo un gran esfuerzo por fundar una Escuela Normal de Profesores, esta misma escuela honra al virtuoso general Bonilla y al maestro Guillermo Prieto, estos mismos junto con el gobierno de puebla proclamaron un principio en el cual fundamentaban la democracia, este principio era el de la instrucción primaria, gratuita, laica y obligatoria.
En los países europeos también surgían pensamientos referentes a la educación y uno de ellos era la obligación pero este presentaba grandes obstáculos. Principalmente, se dirigía a la obligación de los padres; ya que el francés Harver mencionaba que había dos tipos de padres: aquellos que cumplían con su deber y son los que estarían a favor, en cambio los otros que se pondrían en contra.
De igual forma en Puebla se enfrentaban obstáculos, sin embargo se superaron rápidamente y con valor ya que se tenía la fuerte convicción democrática y confiaban que el criterio público les haría justicia; esto servía de ejemplo para los demás estados y muy pronto llego a la cámara de diputados de la federación de este modo se inició la reforma a la carta fundamental, por eso se menciona que Puebla tiene un gran honor ya que resolvió una cuestión de gran trascendencia.
A diferencia de los países de Holanda, Prusia, Suiza, Dinamarca, Suecia, Noruega, Bélgica, Austria, Francia, Escocia, Inglaterra, Irlanda, España, Portugal, Estados Pontificios, Sicilia y Rusia que estaban adelantadas en su cultura social y mas homogéneas en su población; Rusia por ejemplo siguió un camino diferente ya que el zar Alejandro II quiso darle una apariencia de cultura a su monarquía semi bárbara, protegiendo la instrucción científica pero descuidado nivelar la primaria.
En comparación con las repúblicas latinas de América que en el año 1850 ocupaban un lugar inferior en la escala estadística, esto muestra que ha progresado muy lentamente, México que ya para ese entonces estaba resintiendo el método rutinario establecido por el régimen colonial, puesto que este régimen no educaba para una República democrática y por lo mismo solo cuidaba un poco la instrucción científica, pero descuidaba grandemente la enseñanza popular. También se marca que la Universidad, los colegios de jesuitas y otros establecimientos de estudios profesionales producían algunas veces sabios muy notables, pero la escuela real de instrucción primaria establecida generalmente en las ciudades, solo enseñaban los rezos y algunos elementos de lectura, de escritura y de contabilidad.
Con las antiguas leyes la educación estaba más abandonada, predominaba el analfabetismo. Después, solo algunos cuantos tenían acceso a este servicio. Con la promulgación de la constitución política de 1857 se intentó cambiar el concepto de educación, el gobierno trató de mejorar este servicio ya que se había dado cuenta de que no se le daba ni la más mínima prioridad al sector educativo. Con lo anterior se tomaba a la educación como el medio para duplicar los frutos del trabajo y elevar dignidad humana y el arma más poderosa para hacer frente a las falacias de la ambición y contra la tiranía.
Como bien sabemos, la educación en sus inicios solo era para unos pocos que pertenecían a las clases sociales altas. La educación era un servicio que no estaba al alcance de quien no tenía un estatus social alto y que además tenía riquezas. Poco a poco se fueron tomando en cuenta los principios de gratuidad, laicidad y obligatoriedad en el sector educativo de nuestro país. El gobierno comenzó a tomar las riendas de la educación haciéndola pública y se trató de que cada ves fueran más los beneficiados. La educación se fue apartando cada vez más de las instituciones eclesiásticas y la constitución del 57 respaldaba el carácter de obligatoriedad de la educación básica.
Al hacer que la educación primaria fuera laica, gratuita y obligatoria solo restaba que las personas comenzaran por acercarse a las escuelas que ya existían y que el gobierno siguiera apoyando estos principios. De esta forma México estaría en el camino correcto hacia la democracia, las personas tendrían la posibilidad de adquirir nuevos conocimientos de una manera formalizada en la escuela.
Además que al hacer este servicio gratuito se contribuyó a que las clases sociales más bajas tuvieran por fin una educación; el carácter laico de la escuela ayudó para que se quitara la enseñanza religiosa de estas instituciones y que estos espacios se pudieran aprovechar para incluir otras materias que fueran en verdad útiles para la superación del pueblo mexicano; y por último, el hacerla obligatoria era un buen comienzo para que las personas salieran del atraso en el que estaban, ya que en la escuela se les comenzarían a enseñar nuevas cosas de gran utilidad para su vida.
El hacer una educación laica trae como resultado una mejor convivencia de las personas que pertenecen a diferentes grupos religiosos en una misma institución, de esta forma todos podemos acudir a recibir este servicio. Si el servicio de educación es gratuito, no importa la clase social a la que una persona pertenezca para que pueda acudir a la escuela, además podrá recibir este servicio sin tener gastos extras ni pagar por ello. El hecho de que se le haya dado el carácter de obligatoriedad trajo como beneficio que todos los padres logran mandar a sus hijos a la escuela para recibir la educación básica, con ello y con la gratuidad y la laicidad ya no existirán más pretextos para que los niños no acudan a la escuela y logren superarse.
Gracias a todo esto hoy tenemos la fortuna de tener una educación con estas características tan distintivas, lo que nos toca ahora a nosotros es apoyarla y hacer que se cumpla, pero más que nada mejorarla.

BIBLIOGRAFIAS
https://prezi.com/ug5_0f4xzhur/la-educacion-en-el-periodo-1867-1910/

TEMA 3 Hacia la formación del sistema nacional de educación: los congresos nacionales de instrucción pública, 1889-1891. Difusión de la educación normal.


Benito Juárez y su grupo de liberales lograron salir victoriosos por lo que después del fusilamiento del archiduque de Austria en el cerro de las campanas, en Querétaro, este asumió de nuevo la presidencia de la República Mexicana en septiembre de 1867. A este periodo se le conoce con el nombre de República Restaurada, el cual sentó las bases del sistema educativo en nuestro país.
         En el aspecto ideológico, Gabino Barreda “pronuncio un importante discurso el 16 de septiembre de 1867 en Guanajuato. En el que se manifestaba la doctrina positivista, empalmándola con el triunfo  de la Republica y con el ideario que llevo al grupo liberal al poder. En este discurso se plasmaba la filosofía que acompañaría a toda la época y que culminaría en 1911 con el movimiento revolucionario”. (Galván, 1908-1910)
          La premisa de Gabino Barreda era la de “libertad, orden y progreso”. Pensaba en la libertad como un medio, el orden como base y el progreso como fin. El positivismo suponía un énfasis ideológico distinto del liberalismo, que consistía en que la libertad no era lo más importante sino el orden.
          Mencionaba que el caos que existía en la sociedad se debía a que la mente de los mexicanos estaba muy desordenada, porque había que ordenarla mediante la educación. Veía la necesidad de que todos los mexicanos partieran de un fondo común de verdades y de que dicho fondo tuviera un carácter enciclopédico.
Para esto Abelardo Villegas dice, que era necesario que todos los mexicanos asistieran a la escuela, con objeto de que fueran, ordenados en el nuevo esquema propuesto, de aquí que, de nuevo, se propusiera que la instrucción primaria debería de ser obligatoria. (Villegas, 1972)
        La educación para hombres y mujeres debería de ser igual, y obligatoria. Para esto era necesario que los mexicanos asistieran a la escuela, con objeto de que fueran “ordenados” en el nuevo esquema propuesto. En esta época se propuso que la instrucción primaria debería de ser obligatoria (Villegas, 1972).
         En el medio de consolidación del gobierno de Juárez se inició la reforma educativa, cuya ley dictada el 2 de diciembre de 1867 se propuso la reorganización de la instrucción pública, de acuerdo con los principales lineamientos de la doctrina positivista. Esta ley se consagro la secularización de la enseñanza, al disponer, en las escuelas elementales oficiales, la supresión de la educación religiosa.
        En el primer artículo indicaba que “En el distrito federal habrá el número de escuelas primarias para niños y niñas que exigía su población” (Lozano, 1910), el articulo 50.de la ley de 1867 se reglamentaba que la instrucción primaria seria “gratuita para los pobres y obligatoria de acuerdo con el reglamento de la ley”. La instrucción obligatoria en México no constituía una novedad, ya que desde la ley de 1824 el congreso la había declarado obligatoria.
Con respecto a todo esto en puebla se dio como un tipo de solución, ya que en ese gobierno si lograron comprender de lo que se trataba una instrucción pública, pero sobre todo enfocándolo más a lo que respecta la educación primaria, puesto que consideraban que era un aspecto primordial para cualquier gobierno demócrata.
“Una constante en los Congresos de Instrucción Primaria y los Congresos Nacionales de Educación de 1882-1910, fue la controversia por la definición de las bases sobre las cuales debía fundarse la educación nacional”. (Amador, 1898)

 Con el establecimiento de los principios rectores de la instrucción primaria en México: obligatoriedad, gratuidad y laicidad, surgió la necesidad de que los niños de nivel primaria adquirieran principios morales que les ayudaran a conformar sus conductas sociales y políticas de acuerdo a un modelo de moralidad científica, que permitiera el progreso material y moral de la patria.

        El corolario de esta revolución fue creer en la perfección individual y social de los niños, factible en la educación integral, pese al “fracaso” de la educación laica. Dicho fracaso se manifestaba en los altos índices de criminalidad y analfabetismo. Así, políticos y jurisconsultos propusieron la enseñanza de una moral práctica que aviniera la conducta del individuo en el orden natural y social, a través del uso de la razón, la conciencia y la experiencia propia.
        
           El niño sentiría la estrecha unión entre su interés personal y el de sus compañeros, el fomento de valores como la lealtad, el afecto y la solidaridad entre los ciudadanos.

          La enseñanza de esta moral laica sería con base en los textos del profesor Manuel Santini, Tratados sobre moral y Moral práctica para que el niño desarrollara tres capacidades: la del juicio moral, la del sentimiento o sensibilidad afectiva a los aspectos morales, y la de la autorregulación de los propios comportamientos.

         Dichos textos se incorporaron al currículo escolar de instrucción primaria y se divulgaron en el Boletín de Instrucción Primaria de la entidad. El enfoque pedagógico y político quedó establecido en el programa para la enseñanza de la moral del Plan de Estudios que aprobaron los profesores de la Escuela Normal de Señoritas y de Instrucción primaria en 1888 y continuó vigente hasta 1913.


Rumbo a la educación física, intelectual y moral.

En los albores de la República Restaurada, Gabino Barreda consideró que la enseñanza era un medio para transformar los padrones de conducta y efectuar una “modernización” económica y política. Esta confianza depositada en la educación rendiría sus frutos en 1882, año en que Joaquín Baranda (BAZANT, 1993) se hizo cargo del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública y el Estado se responsabilizó de la educación básica de todos los mexicanos como medio para lograr la democracia y la unidad nacional. Para Baranda, esta visión y misión de la instrucción pública se sintetizaba en las instituciones democráticas, en los sentimientos patrióticos y el progreso moral y material de la patria.

        Esta pedagogía llevó a José E. Pedrosa, Director General de Instrucción Primaria de Zacatecas, en 1888, a reconocer el papel histórico de la educación: “Para nosotros la obligación general de adquirir por lo menos, la instrucción primaria no es cuestión de principios o de rutina, es cuestión de progreso y lo que es más, de existencia social” (GALVÁN, 1994). Esta afirmación estaba en consonancia con el evolucionismo político-social pregonado por políticos y pedagogos nacionales y extranjeros.

       La difusión de las ideas pedagógicas consensaron la visión tripartita del sujeto como ente físico, intelectual y moral y, la construcción de un concepto nuevo de la niñez como etapa que conservaba en estado latente, las tendencias e inclinaciones positivas y negativas. Esos saberes e imaginaros más maduros se fusionaron en la Ley de Instrucción de 1906 y en las reformas de los años siguientes.
        Con Justo Sierra a la cabeza de la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes, en 1905, se dio continuidad a la discusión temática del desenvolvimiento armónico del niño, iniciada décadas atrás. El niño era el hombre físico, moral e intelectual que demandaba el futuro de México. Con estas expectativas, la educación abarcaba la cultura moral, la cultura intelectual, la cultura física y la cultura estética.
         Lo novedoso en la enseñanza de la moral fue el enfoque práctico que el maestro le daría a las lecciones de Moral de Barrauy, de Bounet y Moral práctica, texto adaptado por el profesor Manuel Santini en 1907 y vigente hasta 1913. Con base en la Ley de Instrucción Pública Estatal de 1888, el programa para la enseñanza de la moral útil, práctica o científica, se enseñaría en los seis años de instrucción primaria.

          En primer y segundo año, el profesor impartía nociones de moral, del bien y del deber, a partir de lecciones orales e historietillas para cautivar la atención del niño y despertar impresiones profundas, acompañada de ejercicios prácticos que mostraran la abnegación del niño.  En tercer y cuarto año, abundan los relatos, las parábolas y las fábulas sobre conversaciones familiares, de las cuales el maestro aprendería a distinguir los caracteres individuales de sus alumnos para corregir sus defectos, guiar la comprensión y diferenciación entre la omisión del deber, apreciar la relación entre falta y castigo, hacer a los niños jueces de su propia conducta, corregir las nociones groseras y supersticiosas y, enseñar a deducir y sentir las consecuencias de los vicios comunes, apelando a la experiencia cotidiana de los niños.






Actividad:
Responde los cuestionamientos que se te plantean.
1.- ¿Al año de 1867 en  periodo se le conoce con el nombre de?


2.- En el medio de consolidación del gobierno de Juárez se inició la reforma educativa, cuya ley fue dictada en la fecha de:

3.- ¿Qué personaje  se hizo cargo del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública?

4.- personaje que realiza la siguiente afirmación: “Para nosotros la obligación general de adquirir por lo menos, la instrucción primaria no es cuestión de principios o de rutina, es cuestión de progreso y lo que es más, de existencia social”


Tema 4: Antecedentes históricos de la educación secundaria


          
         La creación de la escuela secundaria surge de la necesidad de establecer una etapa intermedia entre la primaria superior y la preparatoria.  En 1918, se dividió el nivel de preparatoria, al proporcionarse contenidos de cultura general y cursos optativos de carácter práctico para diversas ocupaciones con lo que adquirió su carácter propedéutico y terminal.  En 1923 nace formalmente la escuela secundaria, se insistía entonces en su apego a las necesidades sociales del país.

         El origen más remoto del surgimiento de la educación secundaria en México data del siglo XIX, como ocurrió en la mayor parte de los países de América Latina. Sin embargo, la secundaria adquirió carta de ciudadanía en el Sistema Nacional de Educación en los años posteriores a la Revolución Mexicana (1921) y se estableció su obligatoriedad hasta el año de 1993.

          Un antecedente remoto de la educación secundaria mexicana, se encuentra en la Ley de Instrucción de 1865, la cual establecía que la escuela secundaria fuese organizada al estilo del Liceo Francés y que su plan de estudios debería cubrirse en siete u ocho años. Al igual que en la instrucción primaria, se establecía el control del Estado para este nivel educativo.

          Cincuenta años después, en 1915 se celebró en la ciudad de Jalapa, el Congreso Pedagógico de Veracruz, del cual se derivó la Ley de Educación Popular del Estado, la cual fue promulgada el 4 de octubre de ese año. Es posible considerar este acontecimiento como el momento en el cual se instituye y regula de manera formal la educación secundaria.

           En el año 1925 se expidieron dos decretos presidenciales, los cuales le dieron más solidez al proyecto de la educación secundaria. El primero de ellos fue el Decreto 1848 del 29 de agosto, por el cual se autorizaba a la Secretaría de Educación Pública (SEP) para crear escuelas secundarias y darles la organización que fuese pertinente. El segundo, se publicó el 22 de diciembre y fue el Decreto 1849 a través del cual se facultó a la SEP para que creara la Dirección General de Escuelas Secundarias, mediante la cual se realizaría la administración y organización del nivel.

         Con la creación del departamento de secundaria por Moisés Sáenz –a quien se reconoce como el fundador de la educación secundaria– este nivel educativo tuvo un lugar en el aparato burocrático de la administración de la educación. Los planes y programas de educación secundaria sufrieron modificaciones en varios años, debido a los tiempos políticos y a las ideologías presentes en esos tiempos. Algunos de los principales cambios en planes y programas se presentaron en los años de 1932, 1934, 1936, 1973, 1993, 2006 y el más reciente en 2011.
       
       Con el tiempo, se fueron creando distintas formas institucionales para la enseñanza secundaria, hasta llegar a lo que ahora se conoce como las modalidades de secundaria: secundaria general, secundaria técnica y telesecundaria.
  
        Durante los años de 1964 a 1970 Agustín Yánez, Secretario de Educación Pública, introdujo la telesecundaria motivado por la necesidad de aumentar la capacidad en el servicio educativo de este nivel. En el año de 1968, la telesecundaria comenzó de manera experimental y, un año más tarde, se integró de manera ya formal al sistema educativo nacional. Esta modalidad de educación secundaria se ubica en comunidades rurales y la organización escolar depende de un maestro por grado que atiende todas las asignaturas con el apoyo de material televisivo y de guías didácticas.

        El objetivo original del proyecto, mismo que se mantiene hasta la fecha, es abatir el rezago educativo de la educación secundaria en comunidades rurales e indígenas, que contaran con señal de televisión, y con población menor de 2 500 habitantes, donde el número de alumnos egresados de la primaria, y las condiciones geográficas y económicas hacían inviable el establecimiento de planteles de secundaria generales o técnicas.

           De 1968 hasta 1978, el servicio de recepción de la señal abarcó ocho Estados de la República Mexicana, que fueron Hidalgo, el Estado de México, Morelos, Oaxaca, Puebla, Tlaxcala, Veracruz y el Distrito Federal. Posteriormente, se fue extendiendo a todas las entidades de nuestro país para abatir el rezago educativo.

          La Telesecundaria en Sonora, inicia sus operaciones en el ciclo escolar 1969-1970 atendiéndose en el sur del Estado a 580 alumnos de 27 comunidades rurales de los municipios de Álamos, Navojoa, Etchojoa, Huatabampo y Cajeme a cargo de profesores de Educación Primaria comisionados en tele-aulas, nombre que se les dio inicialmente a las escuelas telesecundarias.

        Durante los años setentas, el servicio se fue extendiendo por el resto del Estado, como el Río de Sonora, la Sierra Alta, la Costa de Hermosillo y los municipios de Guaymas y Empalme. En los ochentas se extendió a las comunidades de la franja fronteriza. Actualmente, esta modalidad educativa cuenta con 295 centros escolares.

         En 1951 se propone ampliar la cultura general, orientar las aptitudes, inclinaciones y capacidades, proporcionar habilidades para facilitar su lucha por la vida.  De 1954 a 1964 se pone el énfasis en una educación para la adolescencia (12 a 18 años) y se busca una mayor vinculación con la preparatoria al ubicar la secundaria como educación media básica, se promueve el desarrollo físico y mental del alumno según las necesidades de la sociedad: preparar para una ocupación inmediata, para lo cual se fortalecieron las actividades prácticas y los talleres.

         En 1968 se da mayor importancia a las actividades tecnológicas a través de enseñar produciendo.  En 1975, además de la apertura democrática en la reforma puesta en marcha, los contenidos se organizan por áreas de conocimiento y se pone un mayor énfasis en su vinculación con la primaria. Su objetivo es proporcionar una educación general (humanística, científica, técnica, artística, sexual y para una paternidad responsable y moral) para formar integralmente al educando y prepararlo para que participe en la transformación de la sociedad. Un rasgo característico de esta reforma es desarrollar las capacidades de aprender a aprender.

           De 1989 a 1994, las nuevas exigencias fueron conocimientos más teóricos, aptitudes cognoscitivas más desarrolladas, mayor flexibilidad intelectual y capacidad de abstracción. Herramientas cognoscitivas que dieron pie para hablar de nuevas pedagogías y métodos desarrollados para aprender a aprender o aprender a pensar. Metodologías para una pedagogía del éxito.

           En la modalidad de las secundarias técnicas se llevó a cabo una renovación curricular en 1995. En su modelo curricular hubo un avance importante al concebir el concepto de cultura tecnológica y seis ejes como parte de los componentes que responden a la actualización pedagógica de esta asignatura.

El planteamiento se caracteriza por ofrecer a los estudiantes los elementos básicos para la comprensión, elección y utilización de procesos y medios técnicos, así como el acercamiento a un ámbito tecnológico particular, a partir de una actividad tecnológica concreta. En el caso particular de esta modalidad, se proponen cargas horarias diferenciadas de 8, 12 y 16  horas semanales de clase para los diferentes ámbitos tecnológicos definidos en su modelo curricular.
         Desde 1993 la educación secundaria fue declarada componente fundamental y etapa de cierre de la educación básica obligatoria. Durante más de una década se ha apoyado el desarrollo de la educación secundaria; al poner énfasis, durante la reforma curricular, en el desarrollo de habilidades y competencias para seguir aprendiendo se impulsó un amplio programa para la actualización de los maestros, se realizaron acciones de mejoramiento de la gestión escolar y del equipamiento.
          Del año 2001 al 2006 la Secretaría de Educación Pública llevó a cabo una amplio proceso de reforma de la educación secundaria, por lo que hoy contamos con una nueva propuesta educativa para este nivel en la que se pretende el cumplimiento de carácter obligatorio de la secundaria que implica: que el estado proporcione las condiciones para que todos los egresados de primaria accedan oportunamente y permanezcan en ella hasta concluirla; que la asistencia a la secundaria represente, para todos los alumnos, la adquisición de los conocimientos, el desarrollo de habilidades, así como los construcción de valores y actitudes.
            La formación en las competencias propuestas por el currículo común, a partir del contexto nacional pluricultural y de la especificidad de cada contexto regional, estatal y comunitario, por lo que el currículo atiende las distintas realidades de los alumnos, considerando su interacción permanente con la sociedad a través de la familia, la escuela, la cultura, los grupos de pares y los medios de comunicación, logrando así aprendizajes para la vida.




Conclusiones

La fe depositada en la escuela y el Estado laico rindieron sus frutos durante el porfiriato. Se sumó a la elaboración de textos para la enseñanza de la moral práctica, el establecimiento de escuelas para párvulos, la organización de la “Liga Pedagógica Zacatecana” y el Boletín de Instrucción Primaria, como espacios de sociabilidad y divulgación de la pedagogía moderna, que reconocían la existencia de “metodologías” en la educación, en las cuales el niño aprendería con la acción y el maestro estaba obligado profesionalizarse y capacitarse para articular el conocimiento práctico y el conocimiento científico en el aula.

         Los conflictos en torno al concepto de laicidad escolar no concluyeron en este periodo porque el laicismo, la mayor de las veces se interpretó como anticlericalismo.
Pese a los avatares político-pedagógicos, el laicismo como doctrina neutra, sentó las bases para configurar una nueva cultura moral, donde la escuela y el Estado estaban comprometidos a erradicar la miseria, la delincuencia, la ignorancia y el fanatismo.
           La formación moral oficial era un compromiso con la humanidad y la civilización. Las aspiraciones de la moral práctica fueron tres: formar hombres virtuosos, padres fuertes e instruidos y buenos ciudadanos.
 
Elabora un mapa mental con la información dada en el escrito, del tema que corresponde.

Antecedentes históricos de la Educación Secundaria.
 








Bibliografía

Amador, E. (1898). Edicación laica. México: Biblioteca Colecciones Especiales.
BAZANT, M. (1993). Historia de la educacion durante el porfiriato. México: Colegio de México.
Galván, L. E. (1908-1910). Soledad Compartida. México: CIESAS.
GALVÁN, L. E. (1994). "En la construcción de una historia, educación y educadores durante el porfiriato". Zacatecas: Tomo 1. José E. Pedraza.
Lozano, M. D. (1910). legislacion mexicana o coleccion completa de las disposiciones legislativas. México: Imprenta del comercio de Dublán y Chávez.
Villegas, A. (1972). Positivismo y porfirismo. México: SEP.

"MAESTROS Y PRACTICAS ESCOLARES"


Todo comenzó cuando el 13 de agosto de 1521 se dio la caída de la gran Tenochtitlán y con ello la conquista de México. Los españoles para poder tener el control completamente del pueblo tenían que empezar por cambiar totalmente la religión de los antiguos pobladores, para poder lograrlo enviaron a México 4 grupos evangelizadores los Jesuitas, Franciscanos, Dominicos y Agustinos. Los que más sobresalieron por su gran labor fueron los Franciscanos. La función que tenían estos cuatro grupos evangelizadores era la de enseñar que hay un sólo dios; imponer la religión cristiana y destruir templos, dioses costumbres y lengua de los indios.
En este tiempo la educación era mejor conocida como “instrucción”, lo primero que se enseñaba era la doctrina cristiana (oraciones como el padre nuestro, persignarse, los 10 mandamientos, entre otras.) en segundo lugar les enseñaban las actividades de la misa como cantos, algunas partes de la misa y los preparaban para ser sacristanes; en tercer lugar les enseñaban a   leer escribir, cantar y la aritmética; por último hacían que reconocieran la distinción que había entre los nobles y los plebeyos.

Esta diferencia de clases sociales era muy notoria debido a que los hijos de los macehuales (plebeyos) eran instruidos en los atrios de las iglesias, además de que recibían castigos físicos muy fuertes si desobedecían alguna de las reglas que les imponían los evangelizadores y eran instruidos por un anciano. Se le enseñaba por medio de las pinturas, carteles y cantos para que su aprendizaje fuera fácil y significativo.

Por otra parte los hijos de los nobles eran educados en las escuelas que estaban construidas al norte de los templos y conventos. La educación que les brindaban era más completa que la de los plebeyos por que los adentraban más en las ciencias que en los trabajos de agricultura, guerra, etc.
La ecuación novohispana en el siglo XVIII
La finalidad de la educación indígena era instruirlos en la fe católica. Se impartía en el idioma nativo, era dada por los frailes criollos y sus ayudantes indígenas.   Se promovía el establecimiento de escuelas de castellano, sin embargo, los indios se oponían a la obligación de financiar la escuela con los fondos comunales y se resistían a enviar a sus hijos para aprender una lengua que consideraban extraña y difícil. Aunque no había un entusiasmo por parte de los indios, se contaba con 286 escuelas en 76 pueblos, algunas de estas escuelas enseñaban a leer y a escribir, además de la doctrina cristiana.   
El arzobispo Lorenzana ordenó la enseñanza del español, sino que propuso desterrar los idiomas indígenas.   Debido a la expulsión de casi 500 jesuitas, se cerraron varios colegios en 21 ciudades. 
Además de lo que se impartía en 4 ciudades se ofrecían cursos avanzados al nivel universitario.   Muchos jóvenes jesuitas querían reforzar los estudios de historia y de las culturas prehispánicas y promover el método experimental en las ciencias.   Esto se aprobó y se llevó a cabo en forma de academias.

Desde el siglo XVI en las ciudades novohispanas, se enseñó a leer, escribir, etc. Había 34 sitios designados para escuelas particulares, los niños asistían gratuitamente a estas. Después de esto una terrible hambruna y peste azoto el altiplano y causo miles de muertes y el traslado de muchas familias a la ciudad. Esto dio paso a que muchos jóvenes estuvieran de vagabundos, y el ayuntamiento ordeno que se establecieran escuelas gratuitas de doctrina cristiana y de lectura.   Este fue un gran cambio en la estructura educativa del país.  
El clero era el encargado de proporcionar educación, debido a la necesidad de catequizar y con un enfoque propio para que los individuos se prepararan para las ocupaciones necesarias en aquella época. Muchos de ellos habían recibido el adiestramiento sacerdotal en el que se señalaban las "normas" que debían reunirse para dedicarse al noble arte de enseñar a leer y escribir. De ahí deriva, precisamente la denominación de escuela normal que, posteriormente, se asignará a las instituciones formadores de docentes con carácter laico. Muchos de esos educadores religiosos fueron más allá de la enseñanza escolar de la época, propiamente dicha, al incorporar la enseñanza de oficios, artesanías y atender a las solicitudes y necesidades de los pueblos indígenas, convirtiéndose en sus protectores. El ejemplo más notable de esto es el de "Tata Vasco", en Michoacán o el de Fray Antonio alcalde en Guadalajara. Su presencia en la educación aporta la visión de que la docencia es un apostolado. Según como se entiendan, aportan también muchos ritos y rituales al trabajo escolar.
En Venezuela, A la escuela sólo asistían los hijos de las familias con recursos, por supuesto ni los hijos de los esclavos o de los obreros asistían a la escuela. Tampoco todos los jóvenes que culminaban la escuela podían ir a la universidad, pues era una actividad que sólo los que tenían más recursos podían hacerlo.
La educación indígena durante los siglos XVI y XVII
De esta manera, de buena o de mala gana, la corona asignó dinero y hombres a la educación de los indígenas durante los trescientos años de la época colonial. Su principal ayuda durante el siglo XVI fue la iglesia católica, cuyos frailes, los franciscanos, dominicos y agustinos, dirigían las parroquias de los indios, llamadas “doctrinas”, y se encargaban de la evangelización y de la enseñanza. Sostenidos principalmente por el gobierno español, las órdenes religiosas inventaron métodos novedosos para transmitir los conocimientos religiosos--- pinturas, catecismos con dibujos en vez de palabras, danza, teatro y música (métodos audiovisuales), además de enseñar las artes y oficios y fundar colegios de internados para indígenas durante el siglo XVI: los franciscanos en Tlateloco, los jesuitas en Pátzcuaro, Tepozotlán y el colegio de San Gregorio en la ciudad de México. En 1585 el III Concilio Mexicano legisló sobre dos puntos relacionados con la educación indígena. Prohibió la ordenación de los indios como sacerdotes y mandó que los párrocos usaran la lengua indígena de cada región para la evangelización. La primera disposición sirvió para desanimar los esfuerzos para promover estudios avanzados para los indígenas porque ya no podían llegar a ser sacerdotes de la iglesia católica. A pesar de la prohibición para las órdenes sacras, algunos indígenas asistieron a la Universidad de México para estudiar filosofía, gramática latina, derecho y medicina, ya que esa institución, fundada en 1551, estaba reservada para alumnos españoles y para indígenas nobles.

El segundo mandato del Concilio por el cual los clérigos debieran aprender la lengua de los neófitos y al mismo tiempo procurar enseñarles el castellano no concordaba con la opinión del Consejo de Indias en España. Ahí las autoridades peninsulares criticaban que la conservación de los idiomas americanos propiciaba la idolatría y la superstición; además, la habilidad de hablar una lengua indígena por los sacerdotes “mestizos y criollos” perjudicaba, según el Consejo, el nombramiento a las doctrinas del Nuevo Mundo de clérigos ibéricos mejor calificados. El rey FELIPE II se opuso a la idea del Consejo de Indias de obligar a los indios a aprender el castellano y declaró: “No parece conveniente apremiarlos a que dejen su lengua natural” y que se debía “guardar la que esta mandado en no promover curatos sino a quien sepa a la de los indios.” Aunque el monarca optó por la posición del III Concilio Mexicano, añadió que también se debiera designar maestros que enseñaran el castellano a quienes “voluntariamente quisieren”.

Otro estímulo para la educación indígena que se realizó en este periodo fue la cédula real de 1697, repetida en 1725, que revocó la prohibición para la ordenación sacerdotal de los indios. Se declaró que los indígenas podrían recibir las órdenes sagradas y deberían ser tratados “según y como los demás vasallos en mis dilatados dominios de la Europa, con quienes han de ser iguales en todo.” Los tres colegios internos para indígenas en Parras, Coahuila, en 1622; en San Luis de la Paz en 1640, añadido la escuela establecida en 1594; y el Colegio de San Javier, Puebla, en 1751, probablemente sirvieron con los cuatro del siglo XVI, para la preparación de los alumnos nativos para ocupar puestos “eclesiásticos, políticos y civiles,” además de los seminarios diocesanos, fundados al final del XVII, que tenían becas para los seminaristas indios. Educación indígena en el siglo XVIIIPara entender la educación indígena en el siglo XVIII es importante tomar en cuenta la estructura y funciones de los “pueblos de indios” de la Nueva España. En la cédula real de 1691, el rey ordenó pagar a los maestros de escuela “de los bienes de comunidad de pueblos de los indios” y así reconoció que los pueblos representaban una forma de gobierno local y una fuente de divisas que se podría usar para las escuelas. El “pueblo de indios” era uno de tres tipos de asentamientos humanos reconocidos en la legislación. La base de la estructura política y administrativa del virreinato al nivel local consistía en las ciudades y las villas de españoles y los pueblos de indios. En el siglo XVIII había aproximadamente 70 ciudades y villas de españoles y 4 000 pueblos de indios. En las ciudades y villas había ayuntamientos o cabildos, y en los pueblos de indios, el cabildo se llamaba la “república.” El pueblo de indios era una entidad corporativa, reconocida legalmente, con gobernantes indígenas electos anualmente, donde vivían por lo menos 80 tributarios (aproximadamente 360 indígenas) y había una iglesia consagrada y una dotación de tierra comunal inalienable. Los “oficiales de república” eran el gobernador, el alcalde, el regidor, el alguacil mayor y el escribano, encargados de recolectar el tributo, supervisar las tierras de comunidad y los fondos de la caja de comunidad, administrar justicia para crímenes menores según la costumbre del pueblo, financiar y dirigir las principales fiestas religiosas, representar al pueblos legalmente y ser testigos de los testamentos de los indígenas. Cada año los “vocales” o “electores” indígenas del pueblo eligieron los oficiales de república. Los ingresos del pueblo provenían principalmente del producto de diez varas cuadradas de tierra (diez metros cuadrados) que cada tributario cultivaba y el arrendamiento de terrenos sobrantes de los bienes de comunidad. Casi todos los fondos eran gastados cada año en las ceremonias litúrgicas, comida comunal, fuegos pirotécnicos, música y flores de las festividades sacras, especialmente la del santo patrón del pueblo, Corpus Christi, Jueves Santo, y las tres pascuas: Navidad, Resurrección y Pentecostés.
Actividad
Agregar información relevante del tema.

PENSAMIENTO PEDAGOGICO, APORTACIONES DE ENRIQUE RESAMBEN, CARLOS A. CARRILLO Y GREGORIO TORRES QUINTERO


Enrique Conrado Rébsamen nació en Kreuzlingen, Suiza, el 8 de febrero de 1857. Fue el primogénito del matrimonio formado por Juan Ulrich Rébsamen, educador y director de la escuela normalista de esa localidad por 43 años y de Catalina Egloff, mujer de vasta instrucción, hija de un coronel y consejero gubernamental.
La formación principal de Rébsamen fue en el área de la pedagogía obteniendo diplomas de profesor de primaria y de profesor de escuelas secundarias. Además, tuvo amplia preparación en comercio, en idiomas, en botánica, en geología y en paleontología. Desde su época de estudiante realizó aportaciones literarias que abarcaban diversos temas tanto científicos como culturales.
Al egresar desempeñó el puesto de director y jefe de profesores en la escuela recién fundada de la población de Lichtenfels en Alemania, durando cinco y medio años en este cargo. En ese tiempo desarrollo amistad con diversos intelectuales de la época. Uno de ellos, Carlos Von Gagern (de quien leyó el ensayo titulado “Quetzalcoatl” que lo impactó profundamente), tuvo gran influencia en la decisión de Rébsamen de venir a México. 
Llegó a nuestro país para encargarse de la educación de los hijos de un comerciante en León. Después vivió en la Ciudad de México, donde entabló amistad con pensadores importantes de la época, entre ellos Ignacio Manuel Altamirano. Se dedicó a investigar diversas cuestiones de lingüística, historia y sociología, así como a escribir ensayos en un periódico capitalino. El entonces presidente de la República, Porfirio Díaz, se interesó por el trabajo de Rébsamen y lo recomendó con el Gobernador de Veracruz, Juan de la Luz Enriquez, quien manejaba un proyecto educativo estatal de grandes alcances.
Por instrucción de este último, en 1885 Rébsamen se incorporó a la escuela modelo de Orizaba, fundada y dirigida por el alemán Enrique Laubcher. Allí creó la academia normal que indujo al gobernador a llevar a cabo la reforma educativa que ordenaba que en todas las poblaciones se crearan escuelas de distrito que estuvieran a cargo de profesores egresados de la academia. Allí también generó lo que Abraham Castellanos editaría como “Pedagogía Rébsamen”.
En 1886 el Gobernador Enriquez encargó a Rébsamen la creación de una escuela normal en Jalapa y una escuela experimental anexa, que comenzaron a funcionar al siguiente año con veinticinco estudiantes. En ella formó, con las estrategias educativas más modernas de la época, maestros que ejercieron en diferentes lugares del país, modificando la enseñanza primaria. Participó en los Congresos Nacionales de Instrucción Pública de 1889 y 1890, en los que Justo Sierra fungió como presidente y Rébsamen como vicepresidente; en ellos aportó elementos muy importantes relacionados con la organización y el funcionamiento de las escuelas.
A partir de  1891 y a petición del presidente Porfirio Diaz, Rébsamen (sin dejar la dirección de la Escuela Normal de Jalapa) comenzó a trabajar en la reorganización de la instrucción pública en diversos lugares: Oaxaca, Jalisco y Guanajuato en forma personal y en otros siete estados a través de sus discípulos, a quienes asesoraba. Para 1900 ya funcionaban en el país 45 escuelas normales.  Su trabajo sentó las bases del normalismo mexicano bajo la premisa de que, según sus palabras “…lo que caracteriza a la escuela normal es la aplicación teórico-práctica de la doctrina para formar hombres y para formar ciudadanos, siendo esta doctrina científica y práctica…” En Guanajuato trabajó entre los años 1894 y 1900 realizando, entre otras, las siguientes acciones: fundó la Escuela Normal de León el 3 de noviembre de 1894; redactó la Ley y el Reglamento de Instrucción Primaria a nivel estatal, los que presentan como modalidad especial la creación de escuelas modelo (1895); propuso al gobierno del estado un proyecto de sistemas de medio tiempo en las escuelas del campo (1899); supervisó personalmente el desarrollo y los avances en las escuelas modelo que organizó (1900). En 1901 Rébsamen fue nombrado Director General de la Enseñanza Normal en el Distrito Federal por el presidente de la República, cambiando su residencia a la capital. Su principal encomienda era reorganizar el sistema de escuelas normalistas, labor que en 1903 estaba casi lista. Sin embargo, a finales de ese año enfermó gravemente, lo que lo obligó a trasladarse a Jalapa con el fin de recuperarse. Allí falleció el 8 de abril de 1904, a consecuencia de una meningitis.
La concepción educativa de Rébsamen se apoyaba en autores de la pedagogía alemana (Herbart, Ziller, Diesterweg, Froebel y Kehr), de la francesa (Rousseau y Jacotot), de la inglesa (Spencer y Bain) y desde luego, de la pedagogía suiza (Pestalozzi y Giart). Por ello Rébsamen consideraba su doctrina ecléctica ya que manejaba las reformas y las aportaciones más trascendentales de todas las tendencias pedagógicas.
Durante toda su vida Rébsamen realizó incontables publicaciones. En 1888 adaptó para México el Atlas Geográfico de Volckmar. En 1889 fundó la revista pedagógica, científica y literaria “México Intelectual”. En 1899 publicó el “Método de Escritura y Lectura”, conocido como Método Rébsamen, libro que hasta 1929 había alcanzado los cuatro millones de ejemplares vendidos. En 1900 publicó la guía para la enseñanza de la escritura y lectura en el primer año escolar. El pensamiento de Enrique Conrado Rébsamen, si bien se ubica naturalmente en el contexto de la enseñanza normalista, tiene las condiciones de vigencia que le permiten trascender en el tiempo y en el espacio a otros campos de la pedagogía, ya que se fundamenta en principios que en términos actuales se relacionan con la calidad y la pertinencia de la educación
Mientras pueda hacer algún bien a la humanidad, me creo en la obligación de trabajar por ella, y aun cuando un sólo instante de vida me quedara, lo emplearía con gusto en el bien de la niñez. Este generoso pensamiento pertenece a uno de los más notables y adelantados educadores nacidos en territorio veracruzano. Su trabajo como profesor y su obra escrita acerca de la educación, la escuela y el maestro, lo llevaron a ocupar un sitio preferente entre los grandes educadores de
México. Este hombre fue Carlos A. Carrillo. El niño a quien dieron el nombre de Carlos Arturo, hijo del señor josé julián Carrillo y de doña Carmen Gastaldi, nació en Córdoba, Ver., el 27 de julio de 1855; en ese momento nuestra nación vivía los efectos de la Revolución que inició en el sur del país cuando don Juan Álvarez, en marzo de 1854, proclamó el Plan de Ayutla. El triunfo de los liberales afectó la vida de la familia Carrillo, pues don José julián había servido al Partido Conservador, opuesto al Partido Liberal. Así, cuando Carlos Arturo aún no cumplía un año, la familia se trasladó a Xalapa. En esta ciudad habrían de transcurrir la infancia y la juventud de Carlos A. Carrillo.
Dentro de la familia, el niño aprendió a leer y a escribir a la edad de cinco años, gracias a la enseñanza que recibió de una tía suya. Ingresó a la escuela y, a pesar de padecer desde entonces una enfermedad bronquial, durante su educación primaria y secundaria obtuvo siempre muy altas calificaciones; sin embargo, la enfermedad lo limitó para desenvolverse como cualquier otro niño y lo hizo débil de cuerpo, retraído y quieto. Quizá por eso se entregaba por entero al estudio en los libros.

Aunque había manifestado inclinación por los estudios de medicina, a los trece años ingresó al Seminario Conciliar para estudiar la carrera de derecho. Fue tal su dedicación y aprovechamiento que cuando a mitad de la carrera presentó sus exámenes, lo hizo de manera tan brillante que quienes lo examinaron reconocieron que podía presentar exámenes para titularse de abogado, pero ni su padre ni el propio Carlos aceptaron esa posibilidad. Carlos Arturo continuó sus estudios en un colegio del estado; allí, siendo alumno, fue designado catedrático en varias materias debido a su sabiduría tan ampliamente demostrada.
Al terminar su carrera, y después de haber practicado en el Tribunal Superior de justicia, era de esperarse que Carlos A. Carrillo se titulara como licenciado en derecho; sin embargo, Carrillo nunca decidió titularse, a pesar de que, por sus cualidades, su futuro como abogado se le abría de manera muy amplia y prometedora.

Actividad
Contesta las siguientes preguntas.

¿CUAL FUE LA FORMACION PRINCIPAL DE REBSAMEN?
¿DE QUE SE ENCARGO REBSAMEN?
¿QUIÉN FUE EL QUE PARTICIPO CON REBSAMEN PARA LA CREACION DE UNA ESCUELA?
¿EN QUE CONSISTE SU PRINCIPAL ENCOMIENDA?
¿CUALES FUERON LS TEXTOS EN LOS CUALES MOSTRO SUS FORMAS DE ENSEÑAR DE LA HISTORIA?


Bibliografía:



Tema 7: La educación pública al final del porfiriato logros y rezagos.
El desarrollo educativo del país durante el Porfiriato se aprecia claramente por regiones: el Distrito Federal acaparó un gran número de la población alfabetizada; mientras que, los estados del norte, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y Baja California lograron los índices de alfabetización más altos. Esto no fue porque tuvieran los presupuestos más altos sino porque los gobernadores se centraban más en la educación. Entre el norte y el centro del país se encuentran los estados que siguen en cuanto a progreso, aunque no eran los más alfabetizados: Zacatecas y San Luis Potosí, que dieron mayor importancia a la educación rural, Aguascalientes, Tepic, Colima y Jalisco, el cual tenía el mayor número de alumnos (aunque realmente sólo una cuarta parte de los niños en edad escolar iba a la escuela). Se cree que el progreso de todos los estados anteriormente mencionados fue debido a que es escasa la población indígena.
“Según cifras que registra el censo de 1910, de 15,166,369 habitantes, 11,343,268 no sabían leer ni escribir; de éstos, 7,065,456 eran mayo res de 12 años, 2,165,950 eran niños en edad escolar, de 6 a 12 años y 2,608,832 eran pequeños entre 1 y 5 años, resultando un 78.5 % de población analfabeta”
En ese tiempo, los indígenas eran considerados inferiores a los blancos y, a su vez, había conflictos al no saber si integrarlos o educarlos en sus propios idiomas. Es por esta razón que los estados con mayor población indígena como Guerrero, Oaxaca y Chiapas hayan sido los que tenían los índices más bajos de alfabetización: 8 % en el primero y 9% en los dos últimos.
El estado porfirista motivó a los particulares para que abrieran planteles educativos, siempre y cuando se sujetaran a las normas y programas establecidos por el gobierno.
“Para 1908 existían en la ciudad de Puebla 32 planteles de instrucción primaria oficial; en 1912 funcionaron 28; para 1913, 29; y en 1914, 34”
Los particulares, a su vez, ayudaron al gobierno cediendo casas para escuelas sin cobrar renta. La tradición católica estaba fuertemente arraigada, por lo que muchas escuelas privadas en realidad pertenecían a esa religión.
Los maestros, por su parte, no trabajaban por la mañana solamente sino también por la tarde ya que todos los estados tenían escuelas de tercera clase, mixtas y de dos turnos, en donde asistían las niñas por la tarde y los niños por la mañana.
En las escuelas rurales concurrían niños de escasos recursos y, por lo tanto, quienes instruían a los alumnos eran maestros ambulantes mientras a las demás escuelas eran oficiales. Por otra parte, no sólo atendían a un solo grupo con cierta edad si no que la edad no importaba pues así podía ir un niño de 6 como uno de 11 y recibían la misma educación y los mismos libros de texto. Un dato importante es que, aunque pertenecían a clases distintas la educación, que recibían era la misma, pero claro en la educación rural recibían además agricultura. Las ventajas que sobresalieron más para los maestros ambulantes era el salario que recibían, pues era de 10 pesos quincenales, mientras los oficiales lo recibían cada mes y no les alcanzaba para comprar lo suficiente para sobrevivir. La diferencia entre ambulantes y oficiales era el de que los primeros instruían a los niños de escasos recursos mientras los segundos a personas destacadas de la sociedad a que pertenecían y quienes deseaban destacar y salir de la ignorancia.
La Educación Preparatoria: la preparatoria constituyó la institución ejemplar del Porfiriato que procuró su establecimiento en todos los Estados, las preparatorias al igual que los liceos mejoraron sus contenidos y sus instrumentaciones didácticas fundadas en las ciencias físicas y naturales.
La Educación Normal: en el proceso de la fundación de las escuelas se observó la influencia de las instituciones normalistas norteamericanas, tanto en su currículo como en su administración, todo ello en razón de que los pedagogos mexicanos recibieron importante formación en aquel país.
El programa del desarrollo de las facultades que se trató de implantar en México, tropezó además de la insuficiencia de los presupuestos educativos de algunos Estados, con una realidad de tres siglos de lastre colonial y con una lealtad de las masas hacia la Iglesia, que se trató de transformar en lealtad hacia el Estado.
La situación de los Maestros: durante el Porfiriato, los maestros ocupaban una posición muy contradictoria al interior de la estructura social; en tanto crecía la demanda de maestros, sus condiciones de trabajo, su prestigio social y sus salarios permanecían bajos, los maestros que trabajaban para el gobierno federal percibían mensualmente 50 pesos en tanto que los municipales ganaban la mitad. Los maestros que percibían los más altos salarios, residían por lo general en las ciudades más grandes, en contraste con los maestros rurales, cuyas bajas percepciones se justificaban por el bajo costo de la vida en las comunidades rurales. Por norma, podría aceptarse que los bajos salarios se debían a las dificultades de los presupuestos nacional y regional, además de que todavía la educación pública y la enseñanza no era aceptada como válida por la sociedad. Realmente en la práctica lo que se pretendió al final del Porfiriato, y por muy sobradas razones, muchos maestros eran agudos críticos del régimen y de sus ideólogos, empleando las mismas aulas para difundir los problemas de los opositores al Porfiriato.
Actividad: Elabora un cuadro sinóptico con la información más relevante del tema
La educación en el porfiriato
 




Conclusión
La educación en esta época fue buena ya que se incrementaron las escuelas. Fue una buena técnica o estrategia para hacer que la educación llegara a todos los ciudadanos. en la actualidad podemos ver que si hay muchas escuelas y las personas tienen acceso, pero es necesario que la educación que se imparte sea de buena calidad, no solo es necesario que llegue, sino como llega la educación. Es un hecho que hay que reconocer de ese tiempo el poder abarcar gran cantidad de lugares para crear escuelas y así ir logrando el desarrollo de la población y consecuentemente del país.
Lo que menciona este tema es sobre los cambios que se realizaron en el porfiriato en cuanto a enseñanza se trata, la apertura de escuelas fue algo que impulso a la educación; lamentablemente como en todo las clases sociales se marcaban; tanto para los alumnos como para los maestro, por ejemplo se manejaban dos tipos de maestros los ambulante y los oficiales, los primeros ganaban más que los oficiales, aunque estos últimos solo educaban a niños de “sociedad” y deseaban destacar en cuanto a los niños de las zonas rurales eran atendidos por los maestros ambulantes.
de este texto me he quedado con muchas formas de pensar, con nuevas ideas que ayudan a comprender cuál era la verdadera realidad de la educación en aquella época, como bien lo dice la lectura que aunque las cifras no representan los esfuerzos hechos por pedagogos, si existieron avances, aunque como hoy sucede, que los lugares con más progreso hay mejore niveles de educación
y así sucede, que en las zonas rurales haya menos niveles que en las zonas urbanas, que es en donde casi siempre hay las mejores posibilidades.
Hoy podemos ver que existen avances y deben de continuar, así mismo, es importante ver cómo estas cifras han avanzado y contribuyeron en su momento a pugnar por ciertos cambios. Pienso que estos bajos niveles de educación fueron uno de los motores de la revolución, que buscaba igualdad, pero, aun así, ello es parte del constante avance, que hasta hoy persiste.



Escuela Normal Superior del Valle de Toluca

Licenciatura en Educación Secundaria con Especialidad en Secundaria

“La educación en el desarrollo histórico de México I”

Antología del Tercer Parcial Bloque IV.

Docente: Hernández Hernández Roció

Integrantes:
Garduño Moreno Arely
Gonzales Esquivel Eduardo Isaías
Martínez Esquivel  Alma  Yaraeli
Venadero Ledezma  Guadalupe
2° Semestre
San Juan de las Huertas, Zinacantepec, México, junio de 2018
Objetivo:
En esta antología se pretende que el lector pueda entender de una manera clara y concisa acerca de los temas que se abordaron durante el transcurso del tercer parcial en la asignatura de “La educación en el desarrollo histórico de México I”, pues consideramos que son temas de gran relevancia para los docentes que se encuentran en formación, no está demás dar un pequeño recorrido por el pasado para ilustrar acontecimientos importantes como lo son, la educación en el periodo de 1867-1910, los problemas a los que se enfrentó la instrucción pública, laica y gratuita, como se formó el sistema nacional de educación, antecedentes de la escuela secundaria, los aspectos de las escuelas, prácticas escolares y docentes, etc.
Se tomaran como referencia aspectos más importantes vistos en clase, y se hará una recopilación de información, para que el lector pueda conocer diferentes sitios los cuales los escritores seleccionaran los vínculos necesarios e importantes para complemento del lector.

♠Conocer los principales debates ideológicos y políticos del periodo estudiado, especialmente los que se refieren a la educación laica, gratuita y obligatoria, y relacionen la definición histórica de dichos debates con los principios filosóficos y legales del sistema educativo actual.
♠Conocer y analizar algunos antecedentes históricos que permitan reflexionar acerca del origen de la educación secundaria en México.
♠Familiarizarse y valorar los aportes de educadores mexicanos del periodo estudiado, y relacionen los conceptos básicos del debate pedagógico con sus experiencias y conocimientos actuales.
♠Identificar y analizar las condiciones de vida y de trabajo de maestros y maestras en el contexto de la profesionalización del magisterio. Describan las condiciones que propiciaron que la profesión docente fuera altamente demandada por las mujeres.
♠Analizar y valorar los logros y retos del sistema educativo hacia 1910.


Bloque IV. La Educación en el Periodo 1856-1910  


-Ubicación temporal y características generales del periodo.
-     Debate sobre la instrucción pública, laica, gratuita y obligatoria.
-     Hacia la formación del sistema nacional de educación: los congresos nacionales de instrucción pública, 1889-1891. Difusión de la educación normal.
-     Antecedentes históricos de la educación secundaria.
-     Escuelas, maestros y prácticas escolares.
-     El pensamiento pedagógico. Las aportaciones de Enrique C. Rébsamen, Carlos A. Carrillo y Gregorio Torres Quintero.
-     La educación pública al final del porfiriato. Logros y rezagos.





LA EDUCACIÓN EN EL PERIODO DE 1867-1910


En el gobierno de Juárez, los principales aspectos políticos que destacaron fueron, entre ellos, que se restaura el gobierno republicano y casi se puede hablar de un liberalismo y un gobierno reformado. Así mismo, la forma de gobierno se vuelve en una república federal, en la cual los liberales tenían el poder. El gobierno fue instalado en la capital del país, siendo Juárez presidente se dispuso a ordenar los asuntos administrativo y organizar los proyectos del programa liberal.
Dentro de los aspectos económicos, se implementó la restauración “Juarista” que tenía el objetivo de atraer capital extranjero para realizar proyectos como:
1.    Fomentar la agricultura, introduciendo nuevos cultivos, además de incorporar a la producción otras zonas del país aún no explotadas
2.    Incorporar al país a la revolución industrial.
1.    Convertir a México en un puente comercial entre Asia y Europa y entre Estados Unidos y América del sur.
Además en el aspecto educativo durante el nuevo período Juárez se crearon dos despachos nuevos, el de instrucción pública y el de fomento, estando a la cabeza de ellos respectivamente Francisco Mejía y el Ing. Lasz Barcasten. Juárez planeaba educar e industrializar al país.
También pretendía expandir la educación pública con carácter gratuito y laico en todo el país con la construcción de cientos de escuelas. En ese tiempo la población de México era de siete millones de personas de las cuales cinco millones eran ignorantes y pobres. Sólo unos 800 000 eran letrados. Para hacerse de recursos Juárez despidió 60 000 militares (“Maestros por soldados” -decía-); también pidió negociar el aplazamiento de pago en la deuda extranjera con algunas naciones como Inglaterra. La educación sería laica, en ese entonces ello constituía un problema para la iglesia y el pensamiento que ésta suministraba a la población creyente. Se llevó a cabo un gran plan de alfabetización nacional.
Otra etapa importante de la república reestructurada, fue el periodo del gobierno de Sebastián Lerdo de tejada, quién se preocupó principalmente por pacificar el país, y en consecuencia público un decreto por el cual concedían una “amnistía” a las personas que se habían sublevado en contra del gobierno, además otorgo la libertad a los presos políticos y el perdón aquellos que se entregaban a las autoridades. Este trato, trajo en sí varios efectos positivos, ya que ayudo a pacificar a los militares insurrectos.
En su gobierno hubo varias rebeliones, una fue realizada por Manuel Lozada quién lanzó un plan libertad, por el cual desconocía a su gobierno y atacaba a las leyes de reforma por haber ocasionado el despojo de tierras comunales indígenas.
Otra de las acciones importantes fue la creación del sanado de la república, que se estableció con el objeto de moderar la cámara de diputados, y tuvo una estrategia en la cual mando al frente a personas de mayor edad y con mayor experiencia política.
Además incorporo a la constitución de las leyes que habían expedido antes y después de 1857. El propósito de lerdo de tejada era que estas leyes tuvieran carácter obligatorio y no se mantuvieran como decretos aislados.
Lerdo de tejada apoyo la introducción del protestantismo, con el propósito de restarle el poder a la iglesia Católica.
En el aspecto económico, no presentan grandes transformaciones y destacan solo algunos proyectos para la industrialización y modernización de México, las cuales no se pudieron llevar a cabo por que no existía mucho capital. Sin embargo se organizó el sistema fiscal y el pago justo de impuestos. Se normalizó la contabilidad fiscal, moralizó a los funcionarios y se logró un orden estable hacendario.
Se aumentaron y mejoraron algunos caminos carreteros no se pudo realizar otras obras públicas por los problemas y económicos que tenía el país.
En educación Sebastián Lerdo de Tejada al igual que Juárez lucha por la educación laica y gratuita, durante el corto periodo de su gobierno.
Cuando Lerdo de Tejada decide reelegirse, Díaz se reveló por segunda vez sosteniendo el principio de la no reelección, de la cual salió victorioso y tomó la presidencia de México; sin embargo el mismo se reeligió y se mantuvo en el poder durante el periodo de 1876 a 1911, conociendo con el nombre del “Porfiriato” con dos interrupciones: una de dos meses entre 1876 y 1877 y otra en que dejó el poder a Juan N. Méndez entre 1880 y 1884.
El pueblo mexicano se encontraba en desorden y guerra, el propósito de Díaz era poner la paz al país a cualquier costo. México no tenía dinero y los países no le querían otorgar préstamos, porque no había pagado sus deudas con puntualidad.
Con mano dura, Porfirio Díaz trató de eliminar las diferencias de opiniones sobre asuntos de política y se dedicó a mejorar el funcionamiento del gobierno, bajo el lema “Poca política, mucha administración”. La paz no fue total, pero Díaz consiguió mantener el orden mediante el uso de la fuerza pública. La fuerza de las armas se utilizaba con mucha violencia.
Cabe mencionar, que México tuvo un crecimiento económico nunca antes visto. Pero muy poca gente tenía dinero para invertir o podía conseguirlo prestado. El desarrollo favoreció a unos cuantos mexicanos que tenía obtener permisos para explotar los recursos del país. Con esto, la desigualdad entre los muy ricos, los cuales eran muy pocos, y los muy pobres, que eran muchísimos, se fue haciendo cada vez más profunda. A medida que paso el tiempo fue creciendo el descontento por la miseria en que vivía la mayoría de la gente y por qué Díaz tenía demasiado tiempo en el poder.
Las líneas de ferrocarril se trazaron hacia los puertos y se extendieron a más kilómetros, en los puertos y hacia la frontera.
Al mismo tiempo, el correo y telégrafo se extendieron por buena del territorio nacional. Se fundaron algunos bancos, se organizaron las finanzas del gobierno, lo que permitió que se regularizara el cobro de impuestos, y poco a poco se fueron pagando las deudas. Esto permitió el progreso de la agricultura, el comercio, la minería y la industria.
La mayoría de los campesinos tuvieron que ocuparse como peones, pero eran trabajos mal pagados, tenía poca libertad y se veían obligados a gastar el poco dinero que ganaban en las tiendas de raya.
Al inicio del Porfiriato las condiciones de la sociedad eran de desorden y peligro, por lo que Díaz se propuso establecer la paz a como diera lugar. Con el paso del tiempo, se mejoraron los caminos permitiendo una mayor comunicación de un pueblo o ciudad a otra, gracias a la construcción de puentes y vías férreas. Así mismo se extendieron millones de kilómetros de cables telegráficos; la electricidad, el teléfono, los gramófonos (tocadiscos), el cine, las bicicletas y los automóviles fueron las grandes novedades que durante este periodo llegaron a nuestro país.
En este periodo se hicieron grandes esfuerzos por extender la educación pública, lo que permitió que se educaran a más niños; cada vez hubo más gente que pudo seguir estudios superiores y así se empezó a formar en todo el país una clase media de profesionales y empleados públicos.
En 1891 fue promulgada la Ley Reglamentaria de Educación, que estableció la educación como laica, gratuita y obligatoria. Asimismo fueron instituidos los llamados Comités de Vigilancia. Para que los padres y tutores cumplieran con la obligación constitucional de mandar a sus hijos o pupilos a la escuela.
Se multiplicaron las escuelas. Se fundaron academias, lo que ayudo avanzar en ciencias, artes y técnicas. Se inauguró la universidad nacional.
Podemos concluir que este periodo, fue un cambio total en varios aspectos, principalmente la educación que comienza a dejar a lado el clero y la influencia que poseía en ella la iglesia. Estos aspectos ayudaron a impulsar al país y dar comienzo del México actual.

EL PRINCIPIO DE LA INSTRUCCIÓN PRIMARIA, LAICA, GRATUITA Y OBLIGATORIA


En el presente trabajo se abordaran diversas temáticas con respecto a las problemáticas en la forma de enseñanza de la educación en los años de 1867 a 1910, Ignacio M. Altamirano ha escrito respecto al tema, aquí citamos uno de sus escritos, “El principio de la instrucción laica, gratuita y obligatoria” en el que dice que el voto popular constituye una de las principales bases de la democracia, pero para que esto sea posible se requiere de una buena instrucción primaria, ya que desde hace mucho tiempo se había venido manejando como algo que solo lo tenían las personas privilegiadas como lo eran en las monarquías, oligarquías e imperios autocráticos, en estos sistemas las demás personas que componían el pueblo eran vistos como esclavos que
Impulsaban la ambición de los demás por medio de la fuerza bruta.
La educación de ese entonces era en silencio y sobretodo en obediencia ya que constituían el programa de la educación intelectual y moral; y aun así los pueblos seguían en ignorancia y atados a la voluntad de los señores.
Con respecto a todo esto en puebla se dio como un tipo de solución, ya que en ese gobierno si lograron comprender de lo que se trataba una instrucción pública, pero sobre todo enfocándolo más a lo que respecta la educación primaria, puesto que consideraban que era un aspecto primordial para cualquier gobierno demócrata.
El gobierno de puebla hizo un gran esfuerzo por fundar una Escuela Normal de Profesores, esta misma escuela honra al virtuoso general Bonilla y al maestro Guillermo Prieto, estos mismos junto con el gobierno de puebla proclamaron un principio en el cual fundamentaban la democracia, este principio era el de la instrucción primaria, gratuita, laica y obligatoria.
En los países europeos también surgían pensamientos referentes a la educación y uno de ellos era la obligación pero este presentaba grandes obstáculos. Principalmente, se dirigía a la obligación de los padres; ya que el francés Harver mencionaba que había dos tipos de padres: aquellos que cumplían con su deber y son los que estarían a favor, en cambio los otros que se pondrían en contra.
De igual forma en Puebla se enfrentaban obstáculos, sin embargo se superaron rápidamente y con valor ya que se tenía la fuerte convicción democrática y confiaban que el criterio público les haría justicia; esto servía de ejemplo para los demás estados y muy pronto llego a la cámara de diputados de la federación de este modo se inició la reforma a la carta fundamental, por eso se menciona que Puebla tiene un gran honor ya que resolvió una cuestión de gran trascendencia.
A diferencia de los países de Holanda, Prusia, Suiza, Dinamarca, Suecia, Noruega, Bélgica, Austria, Francia, Escocia, Inglaterra, Irlanda, España, Portugal, Estados Pontificios, Sicilia y Rusia que estaban adelantadas en su cultura social y mas homogéneas en su población; Rusia por ejemplo siguió un camino diferente ya que el zar Alejandro II quiso darle una apariencia de cultura a su monarquía semi bárbara, protegiendo la instrucción científica pero descuidado nivelar la primaria.
En comparación con las repúblicas latinas de América que en el año 1850 ocupaban un lugar inferior en la escala estadística, esto muestra que ha progresado muy lentamente, México que ya para ese entonces estaba resintiendo el método rutinario establecido por el régimen colonial, puesto que este régimen no educaba para una República democrática y por lo mismo solo cuidaba un poco la instrucción científica, pero descuidaba grandemente la enseñanza popular. También se marca que la Universidad, los colegios de jesuitas y otros establecimientos de estudios profesionales producían algunas veces sabios muy notables, pero la escuela real de instrucción primaria establecida generalmente en las ciudades, solo enseñaban los rezos y algunos elementos de lectura, de escritura y de contabilidad.
Con las antiguas leyes la educación estaba más abandonada, predominaba el analfabetismo. Después, solo algunos cuantos tenían acceso a este servicio. Con la promulgación de la constitución política de 1857 se intentó cambiar el concepto de educación, el gobierno trató de mejorar este servicio ya que se había dado cuenta de que no se le daba ni la más mínima prioridad al sector educativo. Con lo anterior se tomaba a la educación como el medio para duplicar los frutos del trabajo y elevar dignidad humana y el arma más poderosa para hacer frente a las falacias de la ambición y contra la tiranía.
Como bien sabemos, la educación en sus inicios solo era para unos pocos que pertenecían a las clases sociales altas. La educación era un servicio que no estaba al alcance de quien no tenía un estatus social alto y que además tenía riquezas. Poco a poco se fueron tomando en cuenta los principios de gratuidad, laicidad y obligatoriedad en el sector educativo de nuestro país. El gobierno comenzó a tomar las riendas de la educación haciéndola pública y se trató de que cada ves fueran más los beneficiados. La educación se fue apartando cada vez más de las instituciones eclesiásticas y la constitución del 57 respaldaba el carácter de obligatoriedad de la educación básica.
Al hacer que la educación primaria fuera laica, gratuita y obligatoria solo restaba que las personas comenzaran por acercarse a las escuelas que ya existían y que el gobierno siguiera apoyando estos principios. De esta forma México estaría en el camino correcto hacia la democracia, las personas tendrían la posibilidad de adquirir nuevos conocimientos de una manera formalizada en la escuela.
Además que al hacer este servicio gratuito se contribuyó a que las clases sociales más bajas tuvieran por fin una educación; el carácter laico de la escuela ayudó para que se quitara la enseñanza religiosa de estas instituciones y que estos espacios se pudieran aprovechar para incluir otras materias que fueran en verdad útiles para la superación del pueblo mexicano; y por último, el hacerla obligatoria era un buen comienzo para que las personas salieran del atraso en el que estaban, ya que en la escuela se les comenzarían a enseñar nuevas cosas de gran utilidad para su vida.
El hacer una educación laica trae como resultado una mejor convivencia de las personas que pertenecen a diferentes grupos religiosos en una misma institución, de esta forma todos podemos acudir a recibir este servicio. Si el servicio de educación es gratuito, no importa la clase social a la que una persona pertenezca para que pueda acudir a la escuela, además podrá recibir este servicio sin tener gastos extras ni pagar por ello. El hecho de que se le haya dado el carácter de obligatoriedad trajo como beneficio que todos los padres logran mandar a sus hijos a la escuela para recibir la educación básica, con ello y con la gratuidad y la laicidad ya no existirán más pretextos para que los niños no acudan a la escuela y logren superarse.
Gracias a todo esto hoy tenemos la fortuna de tener una educación con estas características tan distintivas, lo que nos toca ahora a nosotros es apoyarla y hacer que se cumpla, pero más que nada mejorarla.

BIBLIOGRAFIAS
https://prezi.com/ug5_0f4xzhur/la-educacion-en-el-periodo-1867-1910/

TEMA 3 Hacia la formación del sistema nacional de educación: los congresos nacionales de instrucción pública, 1889-1891. Difusión de la educación normal.


Benito Juárez y su grupo de liberales lograron salir victoriosos por lo que después del fusilamiento del archiduque de Austria en el cerro de las campanas, en Querétaro, este asumió de nuevo la presidencia de la República Mexicana en septiembre de 1867. A este periodo se le conoce con el nombre de República Restaurada, el cual sentó las bases del sistema educativo en nuestro país.
         En el aspecto ideológico, Gabino Barreda “pronuncio un importante discurso el 16 de septiembre de 1867 en Guanajuato. En el que se manifestaba la doctrina positivista, empalmándola con el triunfo  de la Republica y con el ideario que llevo al grupo liberal al poder. En este discurso se plasmaba la filosofía que acompañaría a toda la época y que culminaría en 1911 con el movimiento revolucionario”. (Galván, 1908-1910)
          La premisa de Gabino Barreda era la de “libertad, orden y progreso”. Pensaba en la libertad como un medio, el orden como base y el progreso como fin. El positivismo suponía un énfasis ideológico distinto del liberalismo, que consistía en que la libertad no era lo más importante sino el orden.
          Mencionaba que el caos que existía en la sociedad se debía a que la mente de los mexicanos estaba muy desordenada, porque había que ordenarla mediante la educación. Veía la necesidad de que todos los mexicanos partieran de un fondo común de verdades y de que dicho fondo tuviera un carácter enciclopédico.
Para esto Abelardo Villegas dice, que era necesario que todos los mexicanos asistieran a la escuela, con objeto de que fueran, ordenados en el nuevo esquema propuesto, de aquí que, de nuevo, se propusiera que la instrucción primaria debería de ser obligatoria. (Villegas, 1972)
        La educación para hombres y mujeres debería de ser igual, y obligatoria. Para esto era necesario que los mexicanos asistieran a la escuela, con objeto de que fueran “ordenados” en el nuevo esquema propuesto. En esta época se propuso que la instrucción primaria debería de ser obligatoria (Villegas, 1972).
         En el medio de consolidación del gobierno de Juárez se inició la reforma educativa, cuya ley dictada el 2 de diciembre de 1867 se propuso la reorganización de la instrucción pública, de acuerdo con los principales lineamientos de la doctrina positivista. Esta ley se consagro la secularización de la enseñanza, al disponer, en las escuelas elementales oficiales, la supresión de la educación religiosa.
        En el primer artículo indicaba que “En el distrito federal habrá el número de escuelas primarias para niños y niñas que exigía su población” (Lozano, 1910), el articulo 50.de la ley de 1867 se reglamentaba que la instrucción primaria seria “gratuita para los pobres y obligatoria de acuerdo con el reglamento de la ley”. La instrucción obligatoria en México no constituía una novedad, ya que desde la ley de 1824 el congreso la había declarado obligatoria.
Con respecto a todo esto en puebla se dio como un tipo de solución, ya que en ese gobierno si lograron comprender de lo que se trataba una instrucción pública, pero sobre todo enfocándolo más a lo que respecta la educación primaria, puesto que consideraban que era un aspecto primordial para cualquier gobierno demócrata.
“Una constante en los Congresos de Instrucción Primaria y los Congresos Nacionales de Educación de 1882-1910, fue la controversia por la definición de las bases sobre las cuales debía fundarse la educación nacional”. (Amador, 1898)

 Con el establecimiento de los principios rectores de la instrucción primaria en México: obligatoriedad, gratuidad y laicidad, surgió la necesidad de que los niños de nivel primaria adquirieran principios morales que les ayudaran a conformar sus conductas sociales y políticas de acuerdo a un modelo de moralidad científica, que permitiera el progreso material y moral de la patria.

        El corolario de esta revolución fue creer en la perfección individual y social de los niños, factible en la educación integral, pese al “fracaso” de la educación laica. Dicho fracaso se manifestaba en los altos índices de criminalidad y analfabetismo. Así, políticos y jurisconsultos propusieron la enseñanza de una moral práctica que aviniera la conducta del individuo en el orden natural y social, a través del uso de la razón, la conciencia y la experiencia propia.
        
           El niño sentiría la estrecha unión entre su interés personal y el de sus compañeros, el fomento de valores como la lealtad, el afecto y la solidaridad entre los ciudadanos.

          La enseñanza de esta moral laica sería con base en los textos del profesor Manuel Santini, Tratados sobre moral y Moral práctica para que el niño desarrollara tres capacidades: la del juicio moral, la del sentimiento o sensibilidad afectiva a los aspectos morales, y la de la autorregulación de los propios comportamientos.

         Dichos textos se incorporaron al currículo escolar de instrucción primaria y se divulgaron en el Boletín de Instrucción Primaria de la entidad. El enfoque pedagógico y político quedó establecido en el programa para la enseñanza de la moral del Plan de Estudios que aprobaron los profesores de la Escuela Normal de Señoritas y de Instrucción primaria en 1888 y continuó vigente hasta 1913.


Rumbo a la educación física, intelectual y moral.

En los albores de la República Restaurada, Gabino Barreda consideró que la enseñanza era un medio para transformar los padrones de conducta y efectuar una “modernización” económica y política. Esta confianza depositada en la educación rendiría sus frutos en 1882, año en que Joaquín Baranda (BAZANT, 1993) se hizo cargo del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública y el Estado se responsabilizó de la educación básica de todos los mexicanos como medio para lograr la democracia y la unidad nacional. Para Baranda, esta visión y misión de la instrucción pública se sintetizaba en las instituciones democráticas, en los sentimientos patrióticos y el progreso moral y material de la patria.

        Esta pedagogía llevó a José E. Pedrosa, Director General de Instrucción Primaria de Zacatecas, en 1888, a reconocer el papel histórico de la educación: “Para nosotros la obligación general de adquirir por lo menos, la instrucción primaria no es cuestión de principios o de rutina, es cuestión de progreso y lo que es más, de existencia social” (GALVÁN, 1994). Esta afirmación estaba en consonancia con el evolucionismo político-social pregonado por políticos y pedagogos nacionales y extranjeros.

       La difusión de las ideas pedagógicas consensaron la visión tripartita del sujeto como ente físico, intelectual y moral y, la construcción de un concepto nuevo de la niñez como etapa que conservaba en estado latente, las tendencias e inclinaciones positivas y negativas. Esos saberes e imaginaros más maduros se fusionaron en la Ley de Instrucción de 1906 y en las reformas de los años siguientes.
        Con Justo Sierra a la cabeza de la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes, en 1905, se dio continuidad a la discusión temática del desenvolvimiento armónico del niño, iniciada décadas atrás. El niño era el hombre físico, moral e intelectual que demandaba el futuro de México. Con estas expectativas, la educación abarcaba la cultura moral, la cultura intelectual, la cultura física y la cultura estética.
         Lo novedoso en la enseñanza de la moral fue el enfoque práctico que el maestro le daría a las lecciones de Moral de Barrauy, de Bounet y Moral práctica, texto adaptado por el profesor Manuel Santini en 1907 y vigente hasta 1913. Con base en la Ley de Instrucción Pública Estatal de 1888, el programa para la enseñanza de la moral útil, práctica o científica, se enseñaría en los seis años de instrucción primaria.

          En primer y segundo año, el profesor impartía nociones de moral, del bien y del deber, a partir de lecciones orales e historietillas para cautivar la atención del niño y despertar impresiones profundas, acompañada de ejercicios prácticos que mostraran la abnegación del niño.  En tercer y cuarto año, abundan los relatos, las parábolas y las fábulas sobre conversaciones familiares, de las cuales el maestro aprendería a distinguir los caracteres individuales de sus alumnos para corregir sus defectos, guiar la comprensión y diferenciación entre la omisión del deber, apreciar la relación entre falta y castigo, hacer a los niños jueces de su propia conducta, corregir las nociones groseras y supersticiosas y, enseñar a deducir y sentir las consecuencias de los vicios comunes, apelando a la experiencia cotidiana de los niños.






Actividad:
Responde los cuestionamientos que se te plantean.
1.- ¿Al año de 1867 en  periodo se le conoce con el nombre de?


2.- En el medio de consolidación del gobierno de Juárez se inició la reforma educativa, cuya ley fue dictada en la fecha de:

3.- ¿Qué personaje  se hizo cargo del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública?

4.- personaje que realiza la siguiente afirmación: “Para nosotros la obligación general de adquirir por lo menos, la instrucción primaria no es cuestión de principios o de rutina, es cuestión de progreso y lo que es más, de existencia social”


Tema 4: Antecedentes históricos de la educación secundaria


          
         La creación de la escuela secundaria surge de la necesidad de establecer una etapa intermedia entre la primaria superior y la preparatoria.  En 1918, se dividió el nivel de preparatoria, al proporcionarse contenidos de cultura general y cursos optativos de carácter práctico para diversas ocupaciones con lo que adquirió su carácter propedéutico y terminal.  En 1923 nace formalmente la escuela secundaria, se insistía entonces en su apego a las necesidades sociales del país.

         El origen más remoto del surgimiento de la educación secundaria en México data del siglo XIX, como ocurrió en la mayor parte de los países de América Latina. Sin embargo, la secundaria adquirió carta de ciudadanía en el Sistema Nacional de Educación en los años posteriores a la Revolución Mexicana (1921) y se estableció su obligatoriedad hasta el año de 1993.

          Un antecedente remoto de la educación secundaria mexicana, se encuentra en la Ley de Instrucción de 1865, la cual establecía que la escuela secundaria fuese organizada al estilo del Liceo Francés y que su plan de estudios debería cubrirse en siete u ocho años. Al igual que en la instrucción primaria, se establecía el control del Estado para este nivel educativo.

          Cincuenta años después, en 1915 se celebró en la ciudad de Jalapa, el Congreso Pedagógico de Veracruz, del cual se derivó la Ley de Educación Popular del Estado, la cual fue promulgada el 4 de octubre de ese año. Es posible considerar este acontecimiento como el momento en el cual se instituye y regula de manera formal la educación secundaria.

           En el año 1925 se expidieron dos decretos presidenciales, los cuales le dieron más solidez al proyecto de la educación secundaria. El primero de ellos fue el Decreto 1848 del 29 de agosto, por el cual se autorizaba a la Secretaría de Educación Pública (SEP) para crear escuelas secundarias y darles la organización que fuese pertinente. El segundo, se publicó el 22 de diciembre y fue el Decreto 1849 a través del cual se facultó a la SEP para que creara la Dirección General de Escuelas Secundarias, mediante la cual se realizaría la administración y organización del nivel.

         Con la creación del departamento de secundaria por Moisés Sáenz –a quien se reconoce como el fundador de la educación secundaria– este nivel educativo tuvo un lugar en el aparato burocrático de la administración de la educación. Los planes y programas de educación secundaria sufrieron modificaciones en varios años, debido a los tiempos políticos y a las ideologías presentes en esos tiempos. Algunos de los principales cambios en planes y programas se presentaron en los años de 1932, 1934, 1936, 1973, 1993, 2006 y el más reciente en 2011.
       
       Con el tiempo, se fueron creando distintas formas institucionales para la enseñanza secundaria, hasta llegar a lo que ahora se conoce como las modalidades de secundaria: secundaria general, secundaria técnica y telesecundaria.
  
        Durante los años de 1964 a 1970 Agustín Yánez, Secretario de Educación Pública, introdujo la telesecundaria motivado por la necesidad de aumentar la capacidad en el servicio educativo de este nivel. En el año de 1968, la telesecundaria comenzó de manera experimental y, un año más tarde, se integró de manera ya formal al sistema educativo nacional. Esta modalidad de educación secundaria se ubica en comunidades rurales y la organización escolar depende de un maestro por grado que atiende todas las asignaturas con el apoyo de material televisivo y de guías didácticas.

        El objetivo original del proyecto, mismo que se mantiene hasta la fecha, es abatir el rezago educativo de la educación secundaria en comunidades rurales e indígenas, que contaran con señal de televisión, y con población menor de 2 500 habitantes, donde el número de alumnos egresados de la primaria, y las condiciones geográficas y económicas hacían inviable el establecimiento de planteles de secundaria generales o técnicas.

           De 1968 hasta 1978, el servicio de recepción de la señal abarcó ocho Estados de la República Mexicana, que fueron Hidalgo, el Estado de México, Morelos, Oaxaca, Puebla, Tlaxcala, Veracruz y el Distrito Federal. Posteriormente, se fue extendiendo a todas las entidades de nuestro país para abatir el rezago educativo.

          La Telesecundaria en Sonora, inicia sus operaciones en el ciclo escolar 1969-1970 atendiéndose en el sur del Estado a 580 alumnos de 27 comunidades rurales de los municipios de Álamos, Navojoa, Etchojoa, Huatabampo y Cajeme a cargo de profesores de Educación Primaria comisionados en tele-aulas, nombre que se les dio inicialmente a las escuelas telesecundarias.

        Durante los años setentas, el servicio se fue extendiendo por el resto del Estado, como el Río de Sonora, la Sierra Alta, la Costa de Hermosillo y los municipios de Guaymas y Empalme. En los ochentas se extendió a las comunidades de la franja fronteriza. Actualmente, esta modalidad educativa cuenta con 295 centros escolares.

         En 1951 se propone ampliar la cultura general, orientar las aptitudes, inclinaciones y capacidades, proporcionar habilidades para facilitar su lucha por la vida.  De 1954 a 1964 se pone el énfasis en una educación para la adolescencia (12 a 18 años) y se busca una mayor vinculación con la preparatoria al ubicar la secundaria como educación media básica, se promueve el desarrollo físico y mental del alumno según las necesidades de la sociedad: preparar para una ocupación inmediata, para lo cual se fortalecieron las actividades prácticas y los talleres.

         En 1968 se da mayor importancia a las actividades tecnológicas a través de enseñar produciendo.  En 1975, además de la apertura democrática en la reforma puesta en marcha, los contenidos se organizan por áreas de conocimiento y se pone un mayor énfasis en su vinculación con la primaria. Su objetivo es proporcionar una educación general (humanística, científica, técnica, artística, sexual y para una paternidad responsable y moral) para formar integralmente al educando y prepararlo para que participe en la transformación de la sociedad. Un rasgo característico de esta reforma es desarrollar las capacidades de aprender a aprender.

           De 1989 a 1994, las nuevas exigencias fueron conocimientos más teóricos, aptitudes cognoscitivas más desarrolladas, mayor flexibilidad intelectual y capacidad de abstracción. Herramientas cognoscitivas que dieron pie para hablar de nuevas pedagogías y métodos desarrollados para aprender a aprender o aprender a pensar. Metodologías para una pedagogía del éxito.

           En la modalidad de las secundarias técnicas se llevó a cabo una renovación curricular en 1995. En su modelo curricular hubo un avance importante al concebir el concepto de cultura tecnológica y seis ejes como parte de los componentes que responden a la actualización pedagógica de esta asignatura.

El planteamiento se caracteriza por ofrecer a los estudiantes los elementos básicos para la comprensión, elección y utilización de procesos y medios técnicos, así como el acercamiento a un ámbito tecnológico particular, a partir de una actividad tecnológica concreta. En el caso particular de esta modalidad, se proponen cargas horarias diferenciadas de 8, 12 y 16  horas semanales de clase para los diferentes ámbitos tecnológicos definidos en su modelo curricular.
         Desde 1993 la educación secundaria fue declarada componente fundamental y etapa de cierre de la educación básica obligatoria. Durante más de una década se ha apoyado el desarrollo de la educación secundaria; al poner énfasis, durante la reforma curricular, en el desarrollo de habilidades y competencias para seguir aprendiendo se impulsó un amplio programa para la actualización de los maestros, se realizaron acciones de mejoramiento de la gestión escolar y del equipamiento.
          Del año 2001 al 2006 la Secretaría de Educación Pública llevó a cabo una amplio proceso de reforma de la educación secundaria, por lo que hoy contamos con una nueva propuesta educativa para este nivel en la que se pretende el cumplimiento de carácter obligatorio de la secundaria que implica: que el estado proporcione las condiciones para que todos los egresados de primaria accedan oportunamente y permanezcan en ella hasta concluirla; que la asistencia a la secundaria represente, para todos los alumnos, la adquisición de los conocimientos, el desarrollo de habilidades, así como los construcción de valores y actitudes.
            La formación en las competencias propuestas por el currículo común, a partir del contexto nacional pluricultural y de la especificidad de cada contexto regional, estatal y comunitario, por lo que el currículo atiende las distintas realidades de los alumnos, considerando su interacción permanente con la sociedad a través de la familia, la escuela, la cultura, los grupos de pares y los medios de comunicación, logrando así aprendizajes para la vida.




Conclusiones

La fe depositada en la escuela y el Estado laico rindieron sus frutos durante el porfiriato. Se sumó a la elaboración de textos para la enseñanza de la moral práctica, el establecimiento de escuelas para párvulos, la organización de la “Liga Pedagógica Zacatecana” y el Boletín de Instrucción Primaria, como espacios de sociabilidad y divulgación de la pedagogía moderna, que reconocían la existencia de “metodologías” en la educación, en las cuales el niño aprendería con la acción y el maestro estaba obligado profesionalizarse y capacitarse para articular el conocimiento práctico y el conocimiento científico en el aula.

         Los conflictos en torno al concepto de laicidad escolar no concluyeron en este periodo porque el laicismo, la mayor de las veces se interpretó como anticlericalismo.
Pese a los avatares político-pedagógicos, el laicismo como doctrina neutra, sentó las bases para configurar una nueva cultura moral, donde la escuela y el Estado estaban comprometidos a erradicar la miseria, la delincuencia, la ignorancia y el fanatismo.
           La formación moral oficial era un compromiso con la humanidad y la civilización. Las aspiraciones de la moral práctica fueron tres: formar hombres virtuosos, padres fuertes e instruidos y buenos ciudadanos.
 
Elabora un mapa mental con la información dada en el escrito, del tema que corresponde.

Antecedentes históricos de la Educación Secundaria.
 








Bibliografía

Amador, E. (1898). Edicación laica. México: Biblioteca Colecciones Especiales.
BAZANT, M. (1993). Historia de la educacion durante el porfiriato. México: Colegio de México.
Galván, L. E. (1908-1910). Soledad Compartida. México: CIESAS.
GALVÁN, L. E. (1994). "En la construcción de una historia, educación y educadores durante el porfiriato". Zacatecas: Tomo 1. José E. Pedraza.
Lozano, M. D. (1910). legislacion mexicana o coleccion completa de las disposiciones legislativas. México: Imprenta del comercio de Dublán y Chávez.
Villegas, A. (1972). Positivismo y porfirismo. México: SEP.

"MAESTROS Y PRACTICAS ESCOLARES"


Todo comenzó cuando el 13 de agosto de 1521 se dio la caída de la gran Tenochtitlán y con ello la conquista de México. Los españoles para poder tener el control completamente del pueblo tenían que empezar por cambiar totalmente la religión de los antiguos pobladores, para poder lograrlo enviaron a México 4 grupos evangelizadores los Jesuitas, Franciscanos, Dominicos y Agustinos. Los que más sobresalieron por su gran labor fueron los Franciscanos. La función que tenían estos cuatro grupos evangelizadores era la de enseñar que hay un sólo dios; imponer la religión cristiana y destruir templos, dioses costumbres y lengua de los indios.
En este tiempo la educación era mejor conocida como “instrucción”, lo primero que se enseñaba era la doctrina cristiana (oraciones como el padre nuestro, persignarse, los 10 mandamientos, entre otras.) en segundo lugar les enseñaban las actividades de la misa como cantos, algunas partes de la misa y los preparaban para ser sacristanes; en tercer lugar les enseñaban a   leer escribir, cantar y la aritmética; por último hacían que reconocieran la distinción que había entre los nobles y los plebeyos.

Esta diferencia de clases sociales era muy notoria debido a que los hijos de los macehuales (plebeyos) eran instruidos en los atrios de las iglesias, además de que recibían castigos físicos muy fuertes si desobedecían alguna de las reglas que les imponían los evangelizadores y eran instruidos por un anciano. Se le enseñaba por medio de las pinturas, carteles y cantos para que su aprendizaje fuera fácil y significativo.

Por otra parte los hijos de los nobles eran educados en las escuelas que estaban construidas al norte de los templos y conventos. La educación que les brindaban era más completa que la de los plebeyos por que los adentraban más en las ciencias que en los trabajos de agricultura, guerra, etc.
La ecuación novohispana en el siglo XVIII
La finalidad de la educación indígena era instruirlos en la fe católica. Se impartía en el idioma nativo, era dada por los frailes criollos y sus ayudantes indígenas.   Se promovía el establecimiento de escuelas de castellano, sin embargo, los indios se oponían a la obligación de financiar la escuela con los fondos comunales y se resistían a enviar a sus hijos para aprender una lengua que consideraban extraña y difícil. Aunque no había un entusiasmo por parte de los indios, se contaba con 286 escuelas en 76 pueblos, algunas de estas escuelas enseñaban a leer y a escribir, además de la doctrina cristiana.   
El arzobispo Lorenzana ordenó la enseñanza del español, sino que propuso desterrar los idiomas indígenas.   Debido a la expulsión de casi 500 jesuitas, se cerraron varios colegios en 21 ciudades. 
Además de lo que se impartía en 4 ciudades se ofrecían cursos avanzados al nivel universitario.   Muchos jóvenes jesuitas querían reforzar los estudios de historia y de las culturas prehispánicas y promover el método experimental en las ciencias.   Esto se aprobó y se llevó a cabo en forma de academias.

Desde el siglo XVI en las ciudades novohispanas, se enseñó a leer, escribir, etc. Había 34 sitios designados para escuelas particulares, los niños asistían gratuitamente a estas. Después de esto una terrible hambruna y peste azoto el altiplano y causo miles de muertes y el traslado de muchas familias a la ciudad. Esto dio paso a que muchos jóvenes estuvieran de vagabundos, y el ayuntamiento ordeno que se establecieran escuelas gratuitas de doctrina cristiana y de lectura.   Este fue un gran cambio en la estructura educativa del país.  
El clero era el encargado de proporcionar educación, debido a la necesidad de catequizar y con un enfoque propio para que los individuos se prepararan para las ocupaciones necesarias en aquella época. Muchos de ellos habían recibido el adiestramiento sacerdotal en el que se señalaban las "normas" que debían reunirse para dedicarse al noble arte de enseñar a leer y escribir. De ahí deriva, precisamente la denominación de escuela normal que, posteriormente, se asignará a las instituciones formadores de docentes con carácter laico. Muchos de esos educadores religiosos fueron más allá de la enseñanza escolar de la época, propiamente dicha, al incorporar la enseñanza de oficios, artesanías y atender a las solicitudes y necesidades de los pueblos indígenas, convirtiéndose en sus protectores. El ejemplo más notable de esto es el de "Tata Vasco", en Michoacán o el de Fray Antonio alcalde en Guadalajara. Su presencia en la educación aporta la visión de que la docencia es un apostolado. Según como se entiendan, aportan también muchos ritos y rituales al trabajo escolar.
En Venezuela, A la escuela sólo asistían los hijos de las familias con recursos, por supuesto ni los hijos de los esclavos o de los obreros asistían a la escuela. Tampoco todos los jóvenes que culminaban la escuela podían ir a la universidad, pues era una actividad que sólo los que tenían más recursos podían hacerlo.
La educación indígena durante los siglos XVI y XVII
De esta manera, de buena o de mala gana, la corona asignó dinero y hombres a la educación de los indígenas durante los trescientos años de la época colonial. Su principal ayuda durante el siglo XVI fue la iglesia católica, cuyos frailes, los franciscanos, dominicos y agustinos, dirigían las parroquias de los indios, llamadas “doctrinas”, y se encargaban de la evangelización y de la enseñanza. Sostenidos principalmente por el gobierno español, las órdenes religiosas inventaron métodos novedosos para transmitir los conocimientos religiosos--- pinturas, catecismos con dibujos en vez de palabras, danza, teatro y música (métodos audiovisuales), además de enseñar las artes y oficios y fundar colegios de internados para indígenas durante el siglo XVI: los franciscanos en Tlateloco, los jesuitas en Pátzcuaro, Tepozotlán y el colegio de San Gregorio en la ciudad de México. En 1585 el III Concilio Mexicano legisló sobre dos puntos relacionados con la educación indígena. Prohibió la ordenación de los indios como sacerdotes y mandó que los párrocos usaran la lengua indígena de cada región para la evangelización. La primera disposición sirvió para desanimar los esfuerzos para promover estudios avanzados para los indígenas porque ya no podían llegar a ser sacerdotes de la iglesia católica. A pesar de la prohibición para las órdenes sacras, algunos indígenas asistieron a la Universidad de México para estudiar filosofía, gramática latina, derecho y medicina, ya que esa institución, fundada en 1551, estaba reservada para alumnos españoles y para indígenas nobles.

El segundo mandato del Concilio por el cual los clérigos debieran aprender la lengua de los neófitos y al mismo tiempo procurar enseñarles el castellano no concordaba con la opinión del Consejo de Indias en España. Ahí las autoridades peninsulares criticaban que la conservación de los idiomas americanos propiciaba la idolatría y la superstición; además, la habilidad de hablar una lengua indígena por los sacerdotes “mestizos y criollos” perjudicaba, según el Consejo, el nombramiento a las doctrinas del Nuevo Mundo de clérigos ibéricos mejor calificados. El rey FELIPE II se opuso a la idea del Consejo de Indias de obligar a los indios a aprender el castellano y declaró: “No parece conveniente apremiarlos a que dejen su lengua natural” y que se debía “guardar la que esta mandado en no promover curatos sino a quien sepa a la de los indios.” Aunque el monarca optó por la posición del III Concilio Mexicano, añadió que también se debiera designar maestros que enseñaran el castellano a quienes “voluntariamente quisieren”.

Otro estímulo para la educación indígena que se realizó en este periodo fue la cédula real de 1697, repetida en 1725, que revocó la prohibición para la ordenación sacerdotal de los indios. Se declaró que los indígenas podrían recibir las órdenes sagradas y deberían ser tratados “según y como los demás vasallos en mis dilatados dominios de la Europa, con quienes han de ser iguales en todo.” Los tres colegios internos para indígenas en Parras, Coahuila, en 1622; en San Luis de la Paz en 1640, añadido la escuela establecida en 1594; y el Colegio de San Javier, Puebla, en 1751, probablemente sirvieron con los cuatro del siglo XVI, para la preparación de los alumnos nativos para ocupar puestos “eclesiásticos, políticos y civiles,” además de los seminarios diocesanos, fundados al final del XVII, que tenían becas para los seminaristas indios. Educación indígena en el siglo XVIIIPara entender la educación indígena en el siglo XVIII es importante tomar en cuenta la estructura y funciones de los “pueblos de indios” de la Nueva España. En la cédula real de 1691, el rey ordenó pagar a los maestros de escuela “de los bienes de comunidad de pueblos de los indios” y así reconoció que los pueblos representaban una forma de gobierno local y una fuente de divisas que se podría usar para las escuelas. El “pueblo de indios” era uno de tres tipos de asentamientos humanos reconocidos en la legislación. La base de la estructura política y administrativa del virreinato al nivel local consistía en las ciudades y las villas de españoles y los pueblos de indios. En el siglo XVIII había aproximadamente 70 ciudades y villas de españoles y 4 000 pueblos de indios. En las ciudades y villas había ayuntamientos o cabildos, y en los pueblos de indios, el cabildo se llamaba la “república.” El pueblo de indios era una entidad corporativa, reconocida legalmente, con gobernantes indígenas electos anualmente, donde vivían por lo menos 80 tributarios (aproximadamente 360 indígenas) y había una iglesia consagrada y una dotación de tierra comunal inalienable. Los “oficiales de república” eran el gobernador, el alcalde, el regidor, el alguacil mayor y el escribano, encargados de recolectar el tributo, supervisar las tierras de comunidad y los fondos de la caja de comunidad, administrar justicia para crímenes menores según la costumbre del pueblo, financiar y dirigir las principales fiestas religiosas, representar al pueblos legalmente y ser testigos de los testamentos de los indígenas. Cada año los “vocales” o “electores” indígenas del pueblo eligieron los oficiales de república. Los ingresos del pueblo provenían principalmente del producto de diez varas cuadradas de tierra (diez metros cuadrados) que cada tributario cultivaba y el arrendamiento de terrenos sobrantes de los bienes de comunidad. Casi todos los fondos eran gastados cada año en las ceremonias litúrgicas, comida comunal, fuegos pirotécnicos, música y flores de las festividades sacras, especialmente la del santo patrón del pueblo, Corpus Christi, Jueves Santo, y las tres pascuas: Navidad, Resurrección y Pentecostés.
Actividad
Agregar información relevante del tema.

PENSAMIENTO PEDAGOGICO, APORTACIONES DE ENRIQUE RESAMBEN, CARLOS A. CARRILLO Y GREGORIO TORRES QUINTERO


Enrique Conrado Rébsamen nació en Kreuzlingen, Suiza, el 8 de febrero de 1857. Fue el primogénito del matrimonio formado por Juan Ulrich Rébsamen, educador y director de la escuela normalista de esa localidad por 43 años y de Catalina Egloff, mujer de vasta instrucción, hija de un coronel y consejero gubernamental.
La formación principal de Rébsamen fue en el área de la pedagogía obteniendo diplomas de profesor de primaria y de profesor de escuelas secundarias. Además, tuvo amplia preparación en comercio, en idiomas, en botánica, en geología y en paleontología. Desde su época de estudiante realizó aportaciones literarias que abarcaban diversos temas tanto científicos como culturales.
Al egresar desempeñó el puesto de director y jefe de profesores en la escuela recién fundada de la población de Lichtenfels en Alemania, durando cinco y medio años en este cargo. En ese tiempo desarrollo amistad con diversos intelectuales de la época. Uno de ellos, Carlos Von Gagern (de quien leyó el ensayo titulado “Quetzalcoatl” que lo impactó profundamente), tuvo gran influencia en la decisión de Rébsamen de venir a México. 
Llegó a nuestro país para encargarse de la educación de los hijos de un comerciante en León. Después vivió en la Ciudad de México, donde entabló amistad con pensadores importantes de la época, entre ellos Ignacio Manuel Altamirano. Se dedicó a investigar diversas cuestiones de lingüística, historia y sociología, así como a escribir ensayos en un periódico capitalino. El entonces presidente de la República, Porfirio Díaz, se interesó por el trabajo de Rébsamen y lo recomendó con el Gobernador de Veracruz, Juan de la Luz Enriquez, quien manejaba un proyecto educativo estatal de grandes alcances.
Por instrucción de este último, en 1885 Rébsamen se incorporó a la escuela modelo de Orizaba, fundada y dirigida por el alemán Enrique Laubcher. Allí creó la academia normal que indujo al gobernador a llevar a cabo la reforma educativa que ordenaba que en todas las poblaciones se crearan escuelas de distrito que estuvieran a cargo de profesores egresados de la academia. Allí también generó lo que Abraham Castellanos editaría como “Pedagogía Rébsamen”.
En 1886 el Gobernador Enriquez encargó a Rébsamen la creación de una escuela normal en Jalapa y una escuela experimental anexa, que comenzaron a funcionar al siguiente año con veinticinco estudiantes. En ella formó, con las estrategias educativas más modernas de la época, maestros que ejercieron en diferentes lugares del país, modificando la enseñanza primaria. Participó en los Congresos Nacionales de Instrucción Pública de 1889 y 1890, en los que Justo Sierra fungió como presidente y Rébsamen como vicepresidente; en ellos aportó elementos muy importantes relacionados con la organización y el funcionamiento de las escuelas.
A partir de  1891 y a petición del presidente Porfirio Diaz, Rébsamen (sin dejar la dirección de la Escuela Normal de Jalapa) comenzó a trabajar en la reorganización de la instrucción pública en diversos lugares: Oaxaca, Jalisco y Guanajuato en forma personal y en otros siete estados a través de sus discípulos, a quienes asesoraba. Para 1900 ya funcionaban en el país 45 escuelas normales.  Su trabajo sentó las bases del normalismo mexicano bajo la premisa de que, según sus palabras “…lo que caracteriza a la escuela normal es la aplicación teórico-práctica de la doctrina para formar hombres y para formar ciudadanos, siendo esta doctrina científica y práctica…” En Guanajuato trabajó entre los años 1894 y 1900 realizando, entre otras, las siguientes acciones: fundó la Escuela Normal de León el 3 de noviembre de 1894; redactó la Ley y el Reglamento de Instrucción Primaria a nivel estatal, los que presentan como modalidad especial la creación de escuelas modelo (1895); propuso al gobierno del estado un proyecto de sistemas de medio tiempo en las escuelas del campo (1899); supervisó personalmente el desarrollo y los avances en las escuelas modelo que organizó (1900). En 1901 Rébsamen fue nombrado Director General de la Enseñanza Normal en el Distrito Federal por el presidente de la República, cambiando su residencia a la capital. Su principal encomienda era reorganizar el sistema de escuelas normalistas, labor que en 1903 estaba casi lista. Sin embargo, a finales de ese año enfermó gravemente, lo que lo obligó a trasladarse a Jalapa con el fin de recuperarse. Allí falleció el 8 de abril de 1904, a consecuencia de una meningitis.
La concepción educativa de Rébsamen se apoyaba en autores de la pedagogía alemana (Herbart, Ziller, Diesterweg, Froebel y Kehr), de la francesa (Rousseau y Jacotot), de la inglesa (Spencer y Bain) y desde luego, de la pedagogía suiza (Pestalozzi y Giart). Por ello Rébsamen consideraba su doctrina ecléctica ya que manejaba las reformas y las aportaciones más trascendentales de todas las tendencias pedagógicas.
Durante toda su vida Rébsamen realizó incontables publicaciones. En 1888 adaptó para México el Atlas Geográfico de Volckmar. En 1889 fundó la revista pedagógica, científica y literaria “México Intelectual”. En 1899 publicó el “Método de Escritura y Lectura”, conocido como Método Rébsamen, libro que hasta 1929 había alcanzado los cuatro millones de ejemplares vendidos. En 1900 publicó la guía para la enseñanza de la escritura y lectura en el primer año escolar. El pensamiento de Enrique Conrado Rébsamen, si bien se ubica naturalmente en el contexto de la enseñanza normalista, tiene las condiciones de vigencia que le permiten trascender en el tiempo y en el espacio a otros campos de la pedagogía, ya que se fundamenta en principios que en términos actuales se relacionan con la calidad y la pertinencia de la educación
Mientras pueda hacer algún bien a la humanidad, me creo en la obligación de trabajar por ella, y aun cuando un sólo instante de vida me quedara, lo emplearía con gusto en el bien de la niñez. Este generoso pensamiento pertenece a uno de los más notables y adelantados educadores nacidos en territorio veracruzano. Su trabajo como profesor y su obra escrita acerca de la educación, la escuela y el maestro, lo llevaron a ocupar un sitio preferente entre los grandes educadores de
México. Este hombre fue Carlos A. Carrillo. El niño a quien dieron el nombre de Carlos Arturo, hijo del señor josé julián Carrillo y de doña Carmen Gastaldi, nació en Córdoba, Ver., el 27 de julio de 1855; en ese momento nuestra nación vivía los efectos de la Revolución que inició en el sur del país cuando don Juan Álvarez, en marzo de 1854, proclamó el Plan de Ayutla. El triunfo de los liberales afectó la vida de la familia Carrillo, pues don José julián había servido al Partido Conservador, opuesto al Partido Liberal. Así, cuando Carlos Arturo aún no cumplía un año, la familia se trasladó a Xalapa. En esta ciudad habrían de transcurrir la infancia y la juventud de Carlos A. Carrillo.
Dentro de la familia, el niño aprendió a leer y a escribir a la edad de cinco años, gracias a la enseñanza que recibió de una tía suya. Ingresó a la escuela y, a pesar de padecer desde entonces una enfermedad bronquial, durante su educación primaria y secundaria obtuvo siempre muy altas calificaciones; sin embargo, la enfermedad lo limitó para desenvolverse como cualquier otro niño y lo hizo débil de cuerpo, retraído y quieto. Quizá por eso se entregaba por entero al estudio en los libros.

Aunque había manifestado inclinación por los estudios de medicina, a los trece años ingresó al Seminario Conciliar para estudiar la carrera de derecho. Fue tal su dedicación y aprovechamiento que cuando a mitad de la carrera presentó sus exámenes, lo hizo de manera tan brillante que quienes lo examinaron reconocieron que podía presentar exámenes para titularse de abogado, pero ni su padre ni el propio Carlos aceptaron esa posibilidad. Carlos Arturo continuó sus estudios en un colegio del estado; allí, siendo alumno, fue designado catedrático en varias materias debido a su sabiduría tan ampliamente demostrada.
Al terminar su carrera, y después de haber practicado en el Tribunal Superior de justicia, era de esperarse que Carlos A. Carrillo se titulara como licenciado en derecho; sin embargo, Carrillo nunca decidió titularse, a pesar de que, por sus cualidades, su futuro como abogado se le abría de manera muy amplia y prometedora.

Actividad
Contesta las siguientes preguntas.

¿CUAL FUE LA FORMACION PRINCIPAL DE REBSAMEN?
¿DE QUE SE ENCARGO REBSAMEN?
¿QUIÉN FUE EL QUE PARTICIPO CON REBSAMEN PARA LA CREACION DE UNA ESCUELA?
¿EN QUE CONSISTE SU PRINCIPAL ENCOMIENDA?
¿CUALES FUERON LS TEXTOS EN LOS CUALES MOSTRO SUS FORMAS DE ENSEÑAR DE LA HISTORIA?


Bibliografía:



Tema 7: La educación pública al final del porfiriato logros y rezagos.
El desarrollo educativo del país durante el Porfiriato se aprecia claramente por regiones: el Distrito Federal acaparó un gran número de la población alfabetizada; mientras que, los estados del norte, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y Baja California lograron los índices de alfabetización más altos. Esto no fue porque tuvieran los presupuestos más altos sino porque los gobernadores se centraban más en la educación. Entre el norte y el centro del país se encuentran los estados que siguen en cuanto a progreso, aunque no eran los más alfabetizados: Zacatecas y San Luis Potosí, que dieron mayor importancia a la educación rural, Aguascalientes, Tepic, Colima y Jalisco, el cual tenía el mayor número de alumnos (aunque realmente sólo una cuarta parte de los niños en edad escolar iba a la escuela). Se cree que el progreso de todos los estados anteriormente mencionados fue debido a que es escasa la población indígena.
“Según cifras que registra el censo de 1910, de 15,166,369 habitantes, 11,343,268 no sabían leer ni escribir; de éstos, 7,065,456 eran mayo res de 12 años, 2,165,950 eran niños en edad escolar, de 6 a 12 años y 2,608,832 eran pequeños entre 1 y 5 años, resultando un 78.5 % de población analfabeta”
En ese tiempo, los indígenas eran considerados inferiores a los blancos y, a su vez, había conflictos al no saber si integrarlos o educarlos en sus propios idiomas. Es por esta razón que los estados con mayor población indígena como Guerrero, Oaxaca y Chiapas hayan sido los que tenían los índices más bajos de alfabetización: 8 % en el primero y 9% en los dos últimos.
El estado porfirista motivó a los particulares para que abrieran planteles educativos, siempre y cuando se sujetaran a las normas y programas establecidos por el gobierno.
“Para 1908 existían en la ciudad de Puebla 32 planteles de instrucción primaria oficial; en 1912 funcionaron 28; para 1913, 29; y en 1914, 34”
Los particulares, a su vez, ayudaron al gobierno cediendo casas para escuelas sin cobrar renta. La tradición católica estaba fuertemente arraigada, por lo que muchas escuelas privadas en realidad pertenecían a esa religión.
Los maestros, por su parte, no trabajaban por la mañana solamente sino también por la tarde ya que todos los estados tenían escuelas de tercera clase, mixtas y de dos turnos, en donde asistían las niñas por la tarde y los niños por la mañana.
En las escuelas rurales concurrían niños de escasos recursos y, por lo tanto, quienes instruían a los alumnos eran maestros ambulantes mientras a las demás escuelas eran oficiales. Por otra parte, no sólo atendían a un solo grupo con cierta edad si no que la edad no importaba pues así podía ir un niño de 6 como uno de 11 y recibían la misma educación y los mismos libros de texto. Un dato importante es que, aunque pertenecían a clases distintas la educación, que recibían era la misma, pero claro en la educación rural recibían además agricultura. Las ventajas que sobresalieron más para los maestros ambulantes era el salario que recibían, pues era de 10 pesos quincenales, mientras los oficiales lo recibían cada mes y no les alcanzaba para comprar lo suficiente para sobrevivir. La diferencia entre ambulantes y oficiales era el de que los primeros instruían a los niños de escasos recursos mientras los segundos a personas destacadas de la sociedad a que pertenecían y quienes deseaban destacar y salir de la ignorancia.
La Educación Preparatoria: la preparatoria constituyó la institución ejemplar del Porfiriato que procuró su establecimiento en todos los Estados, las preparatorias al igual que los liceos mejoraron sus contenidos y sus instrumentaciones didácticas fundadas en las ciencias físicas y naturales.
La Educación Normal: en el proceso de la fundación de las escuelas se observó la influencia de las instituciones normalistas norteamericanas, tanto en su currículo como en su administración, todo ello en razón de que los pedagogos mexicanos recibieron importante formación en aquel país.
El programa del desarrollo de las facultades que se trató de implantar en México, tropezó además de la insuficiencia de los presupuestos educativos de algunos Estados, con una realidad de tres siglos de lastre colonial y con una lealtad de las masas hacia la Iglesia, que se trató de transformar en lealtad hacia el Estado.
La situación de los Maestros: durante el Porfiriato, los maestros ocupaban una posición muy contradictoria al interior de la estructura social; en tanto crecía la demanda de maestros, sus condiciones de trabajo, su prestigio social y sus salarios permanecían bajos, los maestros que trabajaban para el gobierno federal percibían mensualmente 50 pesos en tanto que los municipales ganaban la mitad. Los maestros que percibían los más altos salarios, residían por lo general en las ciudades más grandes, en contraste con los maestros rurales, cuyas bajas percepciones se justificaban por el bajo costo de la vida en las comunidades rurales. Por norma, podría aceptarse que los bajos salarios se debían a las dificultades de los presupuestos nacional y regional, además de que todavía la educación pública y la enseñanza no era aceptada como válida por la sociedad. Realmente en la práctica lo que se pretendió al final del Porfiriato, y por muy sobradas razones, muchos maestros eran agudos críticos del régimen y de sus ideólogos, empleando las mismas aulas para difundir los problemas de los opositores al Porfiriato.
Actividad: Elabora un cuadro sinóptico con la información más relevante del tema
La educación en el porfiriato
 




Conclusión
La educación en esta época fue buena ya que se incrementaron las escuelas. Fue una buena técnica o estrategia para hacer que la educación llegara a todos los ciudadanos. en la actualidad podemos ver que si hay muchas escuelas y las personas tienen acceso, pero es necesario que la educación que se imparte sea de buena calidad, no solo es necesario que llegue, sino como llega la educación. Es un hecho que hay que reconocer de ese tiempo el poder abarcar gran cantidad de lugares para crear escuelas y así ir logrando el desarrollo de la población y consecuentemente del país.
Lo que menciona este tema es sobre los cambios que se realizaron en el porfiriato en cuanto a enseñanza se trata, la apertura de escuelas fue algo que impulso a la educación; lamentablemente como en todo las clases sociales se marcaban; tanto para los alumnos como para los maestro, por ejemplo se manejaban dos tipos de maestros los ambulante y los oficiales, los primeros ganaban más que los oficiales, aunque estos últimos solo educaban a niños de “sociedad” y deseaban destacar en cuanto a los niños de las zonas rurales eran atendidos por los maestros ambulantes.
de este texto me he quedado con muchas formas de pensar, con nuevas ideas que ayudan a comprender cuál era la verdadera realidad de la educación en aquella época, como bien lo dice la lectura que aunque las cifras no representan los esfuerzos hechos por pedagogos, si existieron avances, aunque como hoy sucede, que los lugares con más progreso hay mejore niveles de educación
y así sucede, que en las zonas rurales haya menos niveles que en las zonas urbanas, que es en donde casi siempre hay las mejores posibilidades.
Hoy podemos ver que existen avances y deben de continuar, así mismo, es importante ver cómo estas cifras han avanzado y contribuyeron en su momento a pugnar por ciertos cambios. Pienso que estos bajos niveles de educación fueron uno de los motores de la revolución, que buscaba igualdad, pero, aun así, ello es parte del constante avance, que hasta hoy persiste.



Escuela Normal Superior del Valle de Toluca

Licenciatura en Educación Secundaria con Especialidad en Secundaria

“La educación en el desarrollo histórico de México I”

Antología del Tercer Parcial Bloque IV.

Docente: Hernández Hernández Roció

Integrantes:
Garduño Moreno Arely
Gonzales Esquivel Eduardo Isaías
Martínez Esquivel  Alma  Yaraeli
Venadero Ledezma  Guadalupe
2° Semestre
San Juan de las Huertas, Zinacantepec, México, junio de 2018
Objetivo:
En esta antología se pretende que el lector pueda entender de una manera clara y concisa acerca de los temas que se abordaron durante el transcurso del tercer parcial en la asignatura de “La educación en el desarrollo histórico de México I”, pues consideramos que son temas de gran relevancia para los docentes que se encuentran en formación, no está demás dar un pequeño recorrido por el pasado para ilustrar acontecimientos importantes como lo son, la educación en el periodo de 1867-1910, los problemas a los que se enfrentó la instrucción pública, laica y gratuita, como se formó el sistema nacional de educación, antecedentes de la escuela secundaria, los aspectos de las escuelas, prácticas escolares y docentes, etc.
Se tomaran como referencia aspectos más importantes vistos en clase, y se hará una recopilación de información, para que el lector pueda conocer diferentes sitios los cuales los escritores seleccionaran los vínculos necesarios e importantes para complemento del lector.

♠Conocer los principales debates ideológicos y políticos del periodo estudiado, especialmente los que se refieren a la educación laica, gratuita y obligatoria, y relacionen la definición histórica de dichos debates con los principios filosóficos y legales del sistema educativo actual.
♠Conocer y analizar algunos antecedentes históricos que permitan reflexionar acerca del origen de la educación secundaria en México.
♠Familiarizarse y valorar los aportes de educadores mexicanos del periodo estudiado, y relacionen los conceptos básicos del debate pedagógico con sus experiencias y conocimientos actuales.
♠Identificar y analizar las condiciones de vida y de trabajo de maestros y maestras en el contexto de la profesionalización del magisterio. Describan las condiciones que propiciaron que la profesión docente fuera altamente demandada por las mujeres.
♠Analizar y valorar los logros y retos del sistema educativo hacia 1910.


Bloque IV. La Educación en el Periodo 1856-1910  


-Ubicación temporal y características generales del periodo.
-     Debate sobre la instrucción pública, laica, gratuita y obligatoria.
-     Hacia la formación del sistema nacional de educación: los congresos nacionales de instrucción pública, 1889-1891. Difusión de la educación normal.
-     Antecedentes históricos de la educación secundaria.
-     Escuelas, maestros y prácticas escolares.
-     El pensamiento pedagógico. Las aportaciones de Enrique C. Rébsamen, Carlos A. Carrillo y Gregorio Torres Quintero.
-     La educación pública al final del porfiriato. Logros y rezagos.





LA EDUCACIÓN EN EL PERIODO DE 1867-1910


En el gobierno de Juárez, los principales aspectos políticos que destacaron fueron, entre ellos, que se restaura el gobierno republicano y casi se puede hablar de un liberalismo y un gobierno reformado. Así mismo, la forma de gobierno se vuelve en una república federal, en la cual los liberales tenían el poder. El gobierno fue instalado en la capital del país, siendo Juárez presidente se dispuso a ordenar los asuntos administrativo y organizar los proyectos del programa liberal.
Dentro de los aspectos económicos, se implementó la restauración “Juarista” que tenía el objetivo de atraer capital extranjero para realizar proyectos como:
1.    Fomentar la agricultura, introduciendo nuevos cultivos, además de incorporar a la producción otras zonas del país aún no explotadas
2.    Incorporar al país a la revolución industrial.
1.    Convertir a México en un puente comercial entre Asia y Europa y entre Estados Unidos y América del sur.
Además en el aspecto educativo durante el nuevo período Juárez se crearon dos despachos nuevos, el de instrucción pública y el de fomento, estando a la cabeza de ellos respectivamente Francisco Mejía y el Ing. Lasz Barcasten. Juárez planeaba educar e industrializar al país.
También pretendía expandir la educación pública con carácter gratuito y laico en todo el país con la construcción de cientos de escuelas. En ese tiempo la población de México era de siete millones de personas de las cuales cinco millones eran ignorantes y pobres. Sólo unos 800 000 eran letrados. Para hacerse de recursos Juárez despidió 60 000 militares (“Maestros por soldados” -decía-); también pidió negociar el aplazamiento de pago en la deuda extranjera con algunas naciones como Inglaterra. La educación sería laica, en ese entonces ello constituía un problema para la iglesia y el pensamiento que ésta suministraba a la población creyente. Se llevó a cabo un gran plan de alfabetización nacional.
Otra etapa importante de la república reestructurada, fue el periodo del gobierno de Sebastián Lerdo de tejada, quién se preocupó principalmente por pacificar el país, y en consecuencia público un decreto por el cual concedían una “amnistía” a las personas que se habían sublevado en contra del gobierno, además otorgo la libertad a los presos políticos y el perdón aquellos que se entregaban a las autoridades. Este trato, trajo en sí varios efectos positivos, ya que ayudo a pacificar a los militares insurrectos.
En su gobierno hubo varias rebeliones, una fue realizada por Manuel Lozada quién lanzó un plan libertad, por el cual desconocía a su gobierno y atacaba a las leyes de reforma por haber ocasionado el despojo de tierras comunales indígenas.
Otra de las acciones importantes fue la creación del sanado de la república, que se estableció con el objeto de moderar la cámara de diputados, y tuvo una estrategia en la cual mando al frente a personas de mayor edad y con mayor experiencia política.
Además incorporo a la constitución de las leyes que habían expedido antes y después de 1857. El propósito de lerdo de tejada era que estas leyes tuvieran carácter obligatorio y no se mantuvieran como decretos aislados.
Lerdo de tejada apoyo la introducción del protestantismo, con el propósito de restarle el poder a la iglesia Católica.
En el aspecto económico, no presentan grandes transformaciones y destacan solo algunos proyectos para la industrialización y modernización de México, las cuales no se pudieron llevar a cabo por que no existía mucho capital. Sin embargo se organizó el sistema fiscal y el pago justo de impuestos. Se normalizó la contabilidad fiscal, moralizó a los funcionarios y se logró un orden estable hacendario.
Se aumentaron y mejoraron algunos caminos carreteros no se pudo realizar otras obras públicas por los problemas y económicos que tenía el país.
En educación Sebastián Lerdo de Tejada al igual que Juárez lucha por la educación laica y gratuita, durante el corto periodo de su gobierno.
Cuando Lerdo de Tejada decide reelegirse, Díaz se reveló por segunda vez sosteniendo el principio de la no reelección, de la cual salió victorioso y tomó la presidencia de México; sin embargo el mismo se reeligió y se mantuvo en el poder durante el periodo de 1876 a 1911, conociendo con el nombre del “Porfiriato” con dos interrupciones: una de dos meses entre 1876 y 1877 y otra en que dejó el poder a Juan N. Méndez entre 1880 y 1884.
El pueblo mexicano se encontraba en desorden y guerra, el propósito de Díaz era poner la paz al país a cualquier costo. México no tenía dinero y los países no le querían otorgar préstamos, porque no había pagado sus deudas con puntualidad.
Con mano dura, Porfirio Díaz trató de eliminar las diferencias de opiniones sobre asuntos de política y se dedicó a mejorar el funcionamiento del gobierno, bajo el lema “Poca política, mucha administración”. La paz no fue total, pero Díaz consiguió mantener el orden mediante el uso de la fuerza pública. La fuerza de las armas se utilizaba con mucha violencia.
Cabe mencionar, que México tuvo un crecimiento económico nunca antes visto. Pero muy poca gente tenía dinero para invertir o podía conseguirlo prestado. El desarrollo favoreció a unos cuantos mexicanos que tenía obtener permisos para explotar los recursos del país. Con esto, la desigualdad entre los muy ricos, los cuales eran muy pocos, y los muy pobres, que eran muchísimos, se fue haciendo cada vez más profunda. A medida que paso el tiempo fue creciendo el descontento por la miseria en que vivía la mayoría de la gente y por qué Díaz tenía demasiado tiempo en el poder.
Las líneas de ferrocarril se trazaron hacia los puertos y se extendieron a más kilómetros, en los puertos y hacia la frontera.
Al mismo tiempo, el correo y telégrafo se extendieron por buena del territorio nacional. Se fundaron algunos bancos, se organizaron las finanzas del gobierno, lo que permitió que se regularizara el cobro de impuestos, y poco a poco se fueron pagando las deudas. Esto permitió el progreso de la agricultura, el comercio, la minería y la industria.
La mayoría de los campesinos tuvieron que ocuparse como peones, pero eran trabajos mal pagados, tenía poca libertad y se veían obligados a gastar el poco dinero que ganaban en las tiendas de raya.
Al inicio del Porfiriato las condiciones de la sociedad eran de desorden y peligro, por lo que Díaz se propuso establecer la paz a como diera lugar. Con el paso del tiempo, se mejoraron los caminos permitiendo una mayor comunicación de un pueblo o ciudad a otra, gracias a la construcción de puentes y vías férreas. Así mismo se extendieron millones de kilómetros de cables telegráficos; la electricidad, el teléfono, los gramófonos (tocadiscos), el cine, las bicicletas y los automóviles fueron las grandes novedades que durante este periodo llegaron a nuestro país.
En este periodo se hicieron grandes esfuerzos por extender la educación pública, lo que permitió que se educaran a más niños; cada vez hubo más gente que pudo seguir estudios superiores y así se empezó a formar en todo el país una clase media de profesionales y empleados públicos.
En 1891 fue promulgada la Ley Reglamentaria de Educación, que estableció la educación como laica, gratuita y obligatoria. Asimismo fueron instituidos los llamados Comités de Vigilancia. Para que los padres y tutores cumplieran con la obligación constitucional de mandar a sus hijos o pupilos a la escuela.
Se multiplicaron las escuelas. Se fundaron academias, lo que ayudo avanzar en ciencias, artes y técnicas. Se inauguró la universidad nacional.
Podemos concluir que este periodo, fue un cambio total en varios aspectos, principalmente la educación que comienza a dejar a lado el clero y la influencia que poseía en ella la iglesia. Estos aspectos ayudaron a impulsar al país y dar comienzo del México actual.

EL PRINCIPIO DE LA INSTRUCCIÓN PRIMARIA, LAICA, GRATUITA Y OBLIGATORIA


En el presente trabajo se abordaran diversas temáticas con respecto a las problemáticas en la forma de enseñanza de la educación en los años de 1867 a 1910, Ignacio M. Altamirano ha escrito respecto al tema, aquí citamos uno de sus escritos, “El principio de la instrucción laica, gratuita y obligatoria” en el que dice que el voto popular constituye una de las principales bases de la democracia, pero para que esto sea posible se requiere de una buena instrucción primaria, ya que desde hace mucho tiempo se había venido manejando como algo que solo lo tenían las personas privilegiadas como lo eran en las monarquías, oligarquías e imperios autocráticos, en estos sistemas las demás personas que componían el pueblo eran vistos como esclavos que
Impulsaban la ambición de los demás por medio de la fuerza bruta.
La educación de ese entonces era en silencio y sobretodo en obediencia ya que constituían el programa de la educación intelectual y moral; y aun así los pueblos seguían en ignorancia y atados a la voluntad de los señores.
Con respecto a todo esto en puebla se dio como un tipo de solución, ya que en ese gobierno si lograron comprender de lo que se trataba una instrucción pública, pero sobre todo enfocándolo más a lo que respecta la educación primaria, puesto que consideraban que era un aspecto primordial para cualquier gobierno demócrata.
El gobierno de puebla hizo un gran esfuerzo por fundar una Escuela Normal de Profesores, esta misma escuela honra al virtuoso general Bonilla y al maestro Guillermo Prieto, estos mismos junto con el gobierno de puebla proclamaron un principio en el cual fundamentaban la democracia, este principio era el de la instrucción primaria, gratuita, laica y obligatoria.
En los países europeos también surgían pensamientos referentes a la educación y uno de ellos era la obligación pero este presentaba grandes obstáculos. Principalmente, se dirigía a la obligación de los padres; ya que el francés Harver mencionaba que había dos tipos de padres: aquellos que cumplían con su deber y son los que estarían a favor, en cambio los otros que se pondrían en contra.
De igual forma en Puebla se enfrentaban obstáculos, sin embargo se superaron rápidamente y con valor ya que se tenía la fuerte convicción democrática y confiaban que el criterio público les haría justicia; esto servía de ejemplo para los demás estados y muy pronto llego a la cámara de diputados de la federación de este modo se inició la reforma a la carta fundamental, por eso se menciona que Puebla tiene un gran honor ya que resolvió una cuestión de gran trascendencia.
A diferencia de los países de Holanda, Prusia, Suiza, Dinamarca, Suecia, Noruega, Bélgica, Austria, Francia, Escocia, Inglaterra, Irlanda, España, Portugal, Estados Pontificios, Sicilia y Rusia que estaban adelantadas en su cultura social y mas homogéneas en su población; Rusia por ejemplo siguió un camino diferente ya que el zar Alejandro II quiso darle una apariencia de cultura a su monarquía semi bárbara, protegiendo la instrucción científica pero descuidado nivelar la primaria.
En comparación con las repúblicas latinas de América que en el año 1850 ocupaban un lugar inferior en la escala estadística, esto muestra que ha progresado muy lentamente, México que ya para ese entonces estaba resintiendo el método rutinario establecido por el régimen colonial, puesto que este régimen no educaba para una República democrática y por lo mismo solo cuidaba un poco la instrucción científica, pero descuidaba grandemente la enseñanza popular. También se marca que la Universidad, los colegios de jesuitas y otros establecimientos de estudios profesionales producían algunas veces sabios muy notables, pero la escuela real de instrucción primaria establecida generalmente en las ciudades, solo enseñaban los rezos y algunos elementos de lectura, de escritura y de contabilidad.
Con las antiguas leyes la educación estaba más abandonada, predominaba el analfabetismo. Después, solo algunos cuantos tenían acceso a este servicio. Con la promulgación de la constitución política de 1857 se intentó cambiar el concepto de educación, el gobierno trató de mejorar este servicio ya que se había dado cuenta de que no se le daba ni la más mínima prioridad al sector educativo. Con lo anterior se tomaba a la educación como el medio para duplicar los frutos del trabajo y elevar dignidad humana y el arma más poderosa para hacer frente a las falacias de la ambición y contra la tiranía.
Como bien sabemos, la educación en sus inicios solo era para unos pocos que pertenecían a las clases sociales altas. La educación era un servicio que no estaba al alcance de quien no tenía un estatus social alto y que además tenía riquezas. Poco a poco se fueron tomando en cuenta los principios de gratuidad, laicidad y obligatoriedad en el sector educativo de nuestro país. El gobierno comenzó a tomar las riendas de la educación haciéndola pública y se trató de que cada ves fueran más los beneficiados. La educación se fue apartando cada vez más de las instituciones eclesiásticas y la constitución del 57 respaldaba el carácter de obligatoriedad de la educación básica.
Al hacer que la educación primaria fuera laica, gratuita y obligatoria solo restaba que las personas comenzaran por acercarse a las escuelas que ya existían y que el gobierno siguiera apoyando estos principios. De esta forma México estaría en el camino correcto hacia la democracia, las personas tendrían la posibilidad de adquirir nuevos conocimientos de una manera formalizada en la escuela.
Además que al hacer este servicio gratuito se contribuyó a que las clases sociales más bajas tuvieran por fin una educación; el carácter laico de la escuela ayudó para que se quitara la enseñanza religiosa de estas instituciones y que estos espacios se pudieran aprovechar para incluir otras materias que fueran en verdad útiles para la superación del pueblo mexicano; y por último, el hacerla obligatoria era un buen comienzo para que las personas salieran del atraso en el que estaban, ya que en la escuela se les comenzarían a enseñar nuevas cosas de gran utilidad para su vida.
El hacer una educación laica trae como resultado una mejor convivencia de las personas que pertenecen a diferentes grupos religiosos en una misma institución, de esta forma todos podemos acudir a recibir este servicio. Si el servicio de educación es gratuito, no importa la clase social a la que una persona pertenezca para que pueda acudir a la escuela, además podrá recibir este servicio sin tener gastos extras ni pagar por ello. El hecho de que se le haya dado el carácter de obligatoriedad trajo como beneficio que todos los padres logran mandar a sus hijos a la escuela para recibir la educación básica, con ello y con la gratuidad y la laicidad ya no existirán más pretextos para que los niños no acudan a la escuela y logren superarse.
Gracias a todo esto hoy tenemos la fortuna de tener una educación con estas características tan distintivas, lo que nos toca ahora a nosotros es apoyarla y hacer que se cumpla, pero más que nada mejorarla.

BIBLIOGRAFIAS
https://prezi.com/ug5_0f4xzhur/la-educacion-en-el-periodo-1867-1910/

TEMA 3 Hacia la formación del sistema nacional de educación: los congresos nacionales de instrucción pública, 1889-1891. Difusión de la educación normal.


Benito Juárez y su grupo de liberales lograron salir victoriosos por lo que después del fusilamiento del archiduque de Austria en el cerro de las campanas, en Querétaro, este asumió de nuevo la presidencia de la República Mexicana en septiembre de 1867. A este periodo se le conoce con el nombre de República Restaurada, el cual sentó las bases del sistema educativo en nuestro país.
         En el aspecto ideológico, Gabino Barreda “pronuncio un importante discurso el 16 de septiembre de 1867 en Guanajuato. En el que se manifestaba la doctrina positivista, empalmándola con el triunfo  de la Republica y con el ideario que llevo al grupo liberal al poder. En este discurso se plasmaba la filosofía que acompañaría a toda la época y que culminaría en 1911 con el movimiento revolucionario”. (Galván, 1908-1910)
          La premisa de Gabino Barreda era la de “libertad, orden y progreso”. Pensaba en la libertad como un medio, el orden como base y el progreso como fin. El positivismo suponía un énfasis ideológico distinto del liberalismo, que consistía en que la libertad no era lo más importante sino el orden.
          Mencionaba que el caos que existía en la sociedad se debía a que la mente de los mexicanos estaba muy desordenada, porque había que ordenarla mediante la educación. Veía la necesidad de que todos los mexicanos partieran de un fondo común de verdades y de que dicho fondo tuviera un carácter enciclopédico.
Para esto Abelardo Villegas dice, que era necesario que todos los mexicanos asistieran a la escuela, con objeto de que fueran, ordenados en el nuevo esquema propuesto, de aquí que, de nuevo, se propusiera que la instrucción primaria debería de ser obligatoria. (Villegas, 1972)
        La educación para hombres y mujeres debería de ser igual, y obligatoria. Para esto era necesario que los mexicanos asistieran a la escuela, con objeto de que fueran “ordenados” en el nuevo esquema propuesto. En esta época se propuso que la instrucción primaria debería de ser obligatoria (Villegas, 1972).
         En el medio de consolidación del gobierno de Juárez se inició la reforma educativa, cuya ley dictada el 2 de diciembre de 1867 se propuso la reorganización de la instrucción pública, de acuerdo con los principales lineamientos de la doctrina positivista. Esta ley se consagro la secularización de la enseñanza, al disponer, en las escuelas elementales oficiales, la supresión de la educación religiosa.
        En el primer artículo indicaba que “En el distrito federal habrá el número de escuelas primarias para niños y niñas que exigía su población” (Lozano, 1910), el articulo 50.de la ley de 1867 se reglamentaba que la instrucción primaria seria “gratuita para los pobres y obligatoria de acuerdo con el reglamento de la ley”. La instrucción obligatoria en México no constituía una novedad, ya que desde la ley de 1824 el congreso la había declarado obligatoria.
Con respecto a todo esto en puebla se dio como un tipo de solución, ya que en ese gobierno si lograron comprender de lo que se trataba una instrucción pública, pero sobre todo enfocándolo más a lo que respecta la educación primaria, puesto que consideraban que era un aspecto primordial para cualquier gobierno demócrata.
“Una constante en los Congresos de Instrucción Primaria y los Congresos Nacionales de Educación de 1882-1910, fue la controversia por la definición de las bases sobre las cuales debía fundarse la educación nacional”. (Amador, 1898)

 Con el establecimiento de los principios rectores de la instrucción primaria en México: obligatoriedad, gratuidad y laicidad, surgió la necesidad de que los niños de nivel primaria adquirieran principios morales que les ayudaran a conformar sus conductas sociales y políticas de acuerdo a un modelo de moralidad científica, que permitiera el progreso material y moral de la patria.

        El corolario de esta revolución fue creer en la perfección individual y social de los niños, factible en la educación integral, pese al “fracaso” de la educación laica. Dicho fracaso se manifestaba en los altos índices de criminalidad y analfabetismo. Así, políticos y jurisconsultos propusieron la enseñanza de una moral práctica que aviniera la conducta del individuo en el orden natural y social, a través del uso de la razón, la conciencia y la experiencia propia.
        
           El niño sentiría la estrecha unión entre su interés personal y el de sus compañeros, el fomento de valores como la lealtad, el afecto y la solidaridad entre los ciudadanos.

          La enseñanza de esta moral laica sería con base en los textos del profesor Manuel Santini, Tratados sobre moral y Moral práctica para que el niño desarrollara tres capacidades: la del juicio moral, la del sentimiento o sensibilidad afectiva a los aspectos morales, y la de la autorregulación de los propios comportamientos.

         Dichos textos se incorporaron al currículo escolar de instrucción primaria y se divulgaron en el Boletín de Instrucción Primaria de la entidad. El enfoque pedagógico y político quedó establecido en el programa para la enseñanza de la moral del Plan de Estudios que aprobaron los profesores de la Escuela Normal de Señoritas y de Instrucción primaria en 1888 y continuó vigente hasta 1913.


Rumbo a la educación física, intelectual y moral.

En los albores de la República Restaurada, Gabino Barreda consideró que la enseñanza era un medio para transformar los padrones de conducta y efectuar una “modernización” económica y política. Esta confianza depositada en la educación rendiría sus frutos en 1882, año en que Joaquín Baranda (BAZANT, 1993) se hizo cargo del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública y el Estado se responsabilizó de la educación básica de todos los mexicanos como medio para lograr la democracia y la unidad nacional. Para Baranda, esta visión y misión de la instrucción pública se sintetizaba en las instituciones democráticas, en los sentimientos patrióticos y el progreso moral y material de la patria.

        Esta pedagogía llevó a José E. Pedrosa, Director General de Instrucción Primaria de Zacatecas, en 1888, a reconocer el papel histórico de la educación: “Para nosotros la obligación general de adquirir por lo menos, la instrucción primaria no es cuestión de principios o de rutina, es cuestión de progreso y lo que es más, de existencia social” (GALVÁN, 1994). Esta afirmación estaba en consonancia con el evolucionismo político-social pregonado por políticos y pedagogos nacionales y extranjeros.

       La difusión de las ideas pedagógicas consensaron la visión tripartita del sujeto como ente físico, intelectual y moral y, la construcción de un concepto nuevo de la niñez como etapa que conservaba en estado latente, las tendencias e inclinaciones positivas y negativas. Esos saberes e imaginaros más maduros se fusionaron en la Ley de Instrucción de 1906 y en las reformas de los años siguientes.
        Con Justo Sierra a la cabeza de la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes, en 1905, se dio continuidad a la discusión temática del desenvolvimiento armónico del niño, iniciada décadas atrás. El niño era el hombre físico, moral e intelectual que demandaba el futuro de México. Con estas expectativas, la educación abarcaba la cultura moral, la cultura intelectual, la cultura física y la cultura estética.
         Lo novedoso en la enseñanza de la moral fue el enfoque práctico que el maestro le daría a las lecciones de Moral de Barrauy, de Bounet y Moral práctica, texto adaptado por el profesor Manuel Santini en 1907 y vigente hasta 1913. Con base en la Ley de Instrucción Pública Estatal de 1888, el programa para la enseñanza de la moral útil, práctica o científica, se enseñaría en los seis años de instrucción primaria.

          En primer y segundo año, el profesor impartía nociones de moral, del bien y del deber, a partir de lecciones orales e historietillas para cautivar la atención del niño y despertar impresiones profundas, acompañada de ejercicios prácticos que mostraran la abnegación del niño.  En tercer y cuarto año, abundan los relatos, las parábolas y las fábulas sobre conversaciones familiares, de las cuales el maestro aprendería a distinguir los caracteres individuales de sus alumnos para corregir sus defectos, guiar la comprensión y diferenciación entre la omisión del deber, apreciar la relación entre falta y castigo, hacer a los niños jueces de su propia conducta, corregir las nociones groseras y supersticiosas y, enseñar a deducir y sentir las consecuencias de los vicios comunes, apelando a la experiencia cotidiana de los niños.






Actividad:
Responde los cuestionamientos que se te plantean.
1.- ¿Al año de 1867 en  periodo se le conoce con el nombre de?


2.- En el medio de consolidación del gobierno de Juárez se inició la reforma educativa, cuya ley fue dictada en la fecha de:

3.- ¿Qué personaje  se hizo cargo del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública?

4.- personaje que realiza la siguiente afirmación: “Para nosotros la obligación general de adquirir por lo menos, la instrucción primaria no es cuestión de principios o de rutina, es cuestión de progreso y lo que es más, de existencia social”


Tema 4: Antecedentes históricos de la educación secundaria


          
         La creación de la escuela secundaria surge de la necesidad de establecer una etapa intermedia entre la primaria superior y la preparatoria.  En 1918, se dividió el nivel de preparatoria, al proporcionarse contenidos de cultura general y cursos optativos de carácter práctico para diversas ocupaciones con lo que adquirió su carácter propedéutico y terminal.  En 1923 nace formalmente la escuela secundaria, se insistía entonces en su apego a las necesidades sociales del país.

         El origen más remoto del surgimiento de la educación secundaria en México data del siglo XIX, como ocurrió en la mayor parte de los países de América Latina. Sin embargo, la secundaria adquirió carta de ciudadanía en el Sistema Nacional de Educación en los años posteriores a la Revolución Mexicana (1921) y se estableció su obligatoriedad hasta el año de 1993.

          Un antecedente remoto de la educación secundaria mexicana, se encuentra en la Ley de Instrucción de 1865, la cual establecía que la escuela secundaria fuese organizada al estilo del Liceo Francés y que su plan de estudios debería cubrirse en siete u ocho años. Al igual que en la instrucción primaria, se establecía el control del Estado para este nivel educativo.

          Cincuenta años después, en 1915 se celebró en la ciudad de Jalapa, el Congreso Pedagógico de Veracruz, del cual se derivó la Ley de Educación Popular del Estado, la cual fue promulgada el 4 de octubre de ese año. Es posible considerar este acontecimiento como el momento en el cual se instituye y regula de manera formal la educación secundaria.

           En el año 1925 se expidieron dos decretos presidenciales, los cuales le dieron más solidez al proyecto de la educación secundaria. El primero de ellos fue el Decreto 1848 del 29 de agosto, por el cual se autorizaba a la Secretaría de Educación Pública (SEP) para crear escuelas secundarias y darles la organización que fuese pertinente. El segundo, se publicó el 22 de diciembre y fue el Decreto 1849 a través del cual se facultó a la SEP para que creara la Dirección General de Escuelas Secundarias, mediante la cual se realizaría la administración y organización del nivel.

         Con la creación del departamento de secundaria por Moisés Sáenz –a quien se reconoce como el fundador de la educación secundaria– este nivel educativo tuvo un lugar en el aparato burocrático de la administración de la educación. Los planes y programas de educación secundaria sufrieron modificaciones en varios años, debido a los tiempos políticos y a las ideologías presentes en esos tiempos. Algunos de los principales cambios en planes y programas se presentaron en los años de 1932, 1934, 1936, 1973, 1993, 2006 y el más reciente en 2011.
       
       Con el tiempo, se fueron creando distintas formas institucionales para la enseñanza secundaria, hasta llegar a lo que ahora se conoce como las modalidades de secundaria: secundaria general, secundaria técnica y telesecundaria.
  
        Durante los años de 1964 a 1970 Agustín Yánez, Secretario de Educación Pública, introdujo la telesecundaria motivado por la necesidad de aumentar la capacidad en el servicio educativo de este nivel. En el año de 1968, la telesecundaria comenzó de manera experimental y, un año más tarde, se integró de manera ya formal al sistema educativo nacional. Esta modalidad de educación secundaria se ubica en comunidades rurales y la organización escolar depende de un maestro por grado que atiende todas las asignaturas con el apoyo de material televisivo y de guías didácticas.

        El objetivo original del proyecto, mismo que se mantiene hasta la fecha, es abatir el rezago educativo de la educación secundaria en comunidades rurales e indígenas, que contaran con señal de televisión, y con población menor de 2 500 habitantes, donde el número de alumnos egresados de la primaria, y las condiciones geográficas y económicas hacían inviable el establecimiento de planteles de secundaria generales o técnicas.

           De 1968 hasta 1978, el servicio de recepción de la señal abarcó ocho Estados de la República Mexicana, que fueron Hidalgo, el Estado de México, Morelos, Oaxaca, Puebla, Tlaxcala, Veracruz y el Distrito Federal. Posteriormente, se fue extendiendo a todas las entidades de nuestro país para abatir el rezago educativo.

          La Telesecundaria en Sonora, inicia sus operaciones en el ciclo escolar 1969-1970 atendiéndose en el sur del Estado a 580 alumnos de 27 comunidades rurales de los municipios de Álamos, Navojoa, Etchojoa, Huatabampo y Cajeme a cargo de profesores de Educación Primaria comisionados en tele-aulas, nombre que se les dio inicialmente a las escuelas telesecundarias.

        Durante los años setentas, el servicio se fue extendiendo por el resto del Estado, como el Río de Sonora, la Sierra Alta, la Costa de Hermosillo y los municipios de Guaymas y Empalme. En los ochentas se extendió a las comunidades de la franja fronteriza. Actualmente, esta modalidad educativa cuenta con 295 centros escolares.

         En 1951 se propone ampliar la cultura general, orientar las aptitudes, inclinaciones y capacidades, proporcionar habilidades para facilitar su lucha por la vida.  De 1954 a 1964 se pone el énfasis en una educación para la adolescencia (12 a 18 años) y se busca una mayor vinculación con la preparatoria al ubicar la secundaria como educación media básica, se promueve el desarrollo físico y mental del alumno según las necesidades de la sociedad: preparar para una ocupación inmediata, para lo cual se fortalecieron las actividades prácticas y los talleres.

         En 1968 se da mayor importancia a las actividades tecnológicas a través de enseñar produciendo.  En 1975, además de la apertura democrática en la reforma puesta en marcha, los contenidos se organizan por áreas de conocimiento y se pone un mayor énfasis en su vinculación con la primaria. Su objetivo es proporcionar una educación general (humanística, científica, técnica, artística, sexual y para una paternidad responsable y moral) para formar integralmente al educando y prepararlo para que participe en la transformación de la sociedad. Un rasgo característico de esta reforma es desarrollar las capacidades de aprender a aprender.

           De 1989 a 1994, las nuevas exigencias fueron conocimientos más teóricos, aptitudes cognoscitivas más desarrolladas, mayor flexibilidad intelectual y capacidad de abstracción. Herramientas cognoscitivas que dieron pie para hablar de nuevas pedagogías y métodos desarrollados para aprender a aprender o aprender a pensar. Metodologías para una pedagogía del éxito.

           En la modalidad de las secundarias técnicas se llevó a cabo una renovación curricular en 1995. En su modelo curricular hubo un avance importante al concebir el concepto de cultura tecnológica y seis ejes como parte de los componentes que responden a la actualización pedagógica de esta asignatura.

El planteamiento se caracteriza por ofrecer a los estudiantes los elementos básicos para la comprensión, elección y utilización de procesos y medios técnicos, así como el acercamiento a un ámbito tecnológico particular, a partir de una actividad tecnológica concreta. En el caso particular de esta modalidad, se proponen cargas horarias diferenciadas de 8, 12 y 16  horas semanales de clase para los diferentes ámbitos tecnológicos definidos en su modelo curricular.
         Desde 1993 la educación secundaria fue declarada componente fundamental y etapa de cierre de la educación básica obligatoria. Durante más de una década se ha apoyado el desarrollo de la educación secundaria; al poner énfasis, durante la reforma curricular, en el desarrollo de habilidades y competencias para seguir aprendiendo se impulsó un amplio programa para la actualización de los maestros, se realizaron acciones de mejoramiento de la gestión escolar y del equipamiento.
          Del año 2001 al 2006 la Secretaría de Educación Pública llevó a cabo una amplio proceso de reforma de la educación secundaria, por lo que hoy contamos con una nueva propuesta educativa para este nivel en la que se pretende el cumplimiento de carácter obligatorio de la secundaria que implica: que el estado proporcione las condiciones para que todos los egresados de primaria accedan oportunamente y permanezcan en ella hasta concluirla; que la asistencia a la secundaria represente, para todos los alumnos, la adquisición de los conocimientos, el desarrollo de habilidades, así como los construcción de valores y actitudes.
            La formación en las competencias propuestas por el currículo común, a partir del contexto nacional pluricultural y de la especificidad de cada contexto regional, estatal y comunitario, por lo que el currículo atiende las distintas realidades de los alumnos, considerando su interacción permanente con la sociedad a través de la familia, la escuela, la cultura, los grupos de pares y los medios de comunicación, logrando así aprendizajes para la vida.




Conclusiones

La fe depositada en la escuela y el Estado laico rindieron sus frutos durante el porfiriato. Se sumó a la elaboración de textos para la enseñanza de la moral práctica, el establecimiento de escuelas para párvulos, la organización de la “Liga Pedagógica Zacatecana” y el Boletín de Instrucción Primaria, como espacios de sociabilidad y divulgación de la pedagogía moderna, que reconocían la existencia de “metodologías” en la educación, en las cuales el niño aprendería con la acción y el maestro estaba obligado profesionalizarse y capacitarse para articular el conocimiento práctico y el conocimiento científico en el aula.

         Los conflictos en torno al concepto de laicidad escolar no concluyeron en este periodo porque el laicismo, la mayor de las veces se interpretó como anticlericalismo.
Pese a los avatares político-pedagógicos, el laicismo como doctrina neutra, sentó las bases para configurar una nueva cultura moral, donde la escuela y el Estado estaban comprometidos a erradicar la miseria, la delincuencia, la ignorancia y el fanatismo.
           La formación moral oficial era un compromiso con la humanidad y la civilización. Las aspiraciones de la moral práctica fueron tres: formar hombres virtuosos, padres fuertes e instruidos y buenos ciudadanos.
 
Elabora un mapa mental con la información dada en el escrito, del tema que corresponde.

Antecedentes históricos de la Educación Secundaria.
 








Bibliografía

Amador, E. (1898). Edicación laica. México: Biblioteca Colecciones Especiales.
BAZANT, M. (1993). Historia de la educacion durante el porfiriato. México: Colegio de México.
Galván, L. E. (1908-1910). Soledad Compartida. México: CIESAS.
GALVÁN, L. E. (1994). "En la construcción de una historia, educación y educadores durante el porfiriato". Zacatecas: Tomo 1. José E. Pedraza.
Lozano, M. D. (1910). legislacion mexicana o coleccion completa de las disposiciones legislativas. México: Imprenta del comercio de Dublán y Chávez.
Villegas, A. (1972). Positivismo y porfirismo. México: SEP.

"MAESTROS Y PRACTICAS ESCOLARES"


Todo comenzó cuando el 13 de agosto de 1521 se dio la caída de la gran Tenochtitlán y con ello la conquista de México. Los españoles para poder tener el control completamente del pueblo tenían que empezar por cambiar totalmente la religión de los antiguos pobladores, para poder lograrlo enviaron a México 4 grupos evangelizadores los Jesuitas, Franciscanos, Dominicos y Agustinos. Los que más sobresalieron por su gran labor fueron los Franciscanos. La función que tenían estos cuatro grupos evangelizadores era la de enseñar que hay un sólo dios; imponer la religión cristiana y destruir templos, dioses costumbres y lengua de los indios.
En este tiempo la educación era mejor conocida como “instrucción”, lo primero que se enseñaba era la doctrina cristiana (oraciones como el padre nuestro, persignarse, los 10 mandamientos, entre otras.) en segundo lugar les enseñaban las actividades de la misa como cantos, algunas partes de la misa y los preparaban para ser sacristanes; en tercer lugar les enseñaban a   leer escribir, cantar y la aritmética; por último hacían que reconocieran la distinción que había entre los nobles y los plebeyos.

Esta diferencia de clases sociales era muy notoria debido a que los hijos de los macehuales (plebeyos) eran instruidos en los atrios de las iglesias, además de que recibían castigos físicos muy fuertes si desobedecían alguna de las reglas que les imponían los evangelizadores y eran instruidos por un anciano. Se le enseñaba por medio de las pinturas, carteles y cantos para que su aprendizaje fuera fácil y significativo.

Por otra parte los hijos de los nobles eran educados en las escuelas que estaban construidas al norte de los templos y conventos. La educación que les brindaban era más completa que la de los plebeyos por que los adentraban más en las ciencias que en los trabajos de agricultura, guerra, etc.
La ecuación novohispana en el siglo XVIII
La finalidad de la educación indígena era instruirlos en la fe católica. Se impartía en el idioma nativo, era dada por los frailes criollos y sus ayudantes indígenas.   Se promovía el establecimiento de escuelas de castellano, sin embargo, los indios se oponían a la obligación de financiar la escuela con los fondos comunales y se resistían a enviar a sus hijos para aprender una lengua que consideraban extraña y difícil. Aunque no había un entusiasmo por parte de los indios, se contaba con 286 escuelas en 76 pueblos, algunas de estas escuelas enseñaban a leer y a escribir, además de la doctrina cristiana.   
El arzobispo Lorenzana ordenó la enseñanza del español, sino que propuso desterrar los idiomas indígenas.   Debido a la expulsión de casi 500 jesuitas, se cerraron varios colegios en 21 ciudades. 
Además de lo que se impartía en 4 ciudades se ofrecían cursos avanzados al nivel universitario.   Muchos jóvenes jesuitas querían reforzar los estudios de historia y de las culturas prehispánicas y promover el método experimental en las ciencias.   Esto se aprobó y se llevó a cabo en forma de academias.

Desde el siglo XVI en las ciudades novohispanas, se enseñó a leer, escribir, etc. Había 34 sitios designados para escuelas particulares, los niños asistían gratuitamente a estas. Después de esto una terrible hambruna y peste azoto el altiplano y causo miles de muertes y el traslado de muchas familias a la ciudad. Esto dio paso a que muchos jóvenes estuvieran de vagabundos, y el ayuntamiento ordeno que se establecieran escuelas gratuitas de doctrina cristiana y de lectura.   Este fue un gran cambio en la estructura educativa del país.  
El clero era el encargado de proporcionar educación, debido a la necesidad de catequizar y con un enfoque propio para que los individuos se prepararan para las ocupaciones necesarias en aquella época. Muchos de ellos habían recibido el adiestramiento sacerdotal en el que se señalaban las "normas" que debían reunirse para dedicarse al noble arte de enseñar a leer y escribir. De ahí deriva, precisamente la denominación de escuela normal que, posteriormente, se asignará a las instituciones formadores de docentes con carácter laico. Muchos de esos educadores religiosos fueron más allá de la enseñanza escolar de la época, propiamente dicha, al incorporar la enseñanza de oficios, artesanías y atender a las solicitudes y necesidades de los pueblos indígenas, convirtiéndose en sus protectores. El ejemplo más notable de esto es el de "Tata Vasco", en Michoacán o el de Fray Antonio alcalde en Guadalajara. Su presencia en la educación aporta la visión de que la docencia es un apostolado. Según como se entiendan, aportan también muchos ritos y rituales al trabajo escolar.
En Venezuela, A la escuela sólo asistían los hijos de las familias con recursos, por supuesto ni los hijos de los esclavos o de los obreros asistían a la escuela. Tampoco todos los jóvenes que culminaban la escuela podían ir a la universidad, pues era una actividad que sólo los que tenían más recursos podían hacerlo.
La educación indígena durante los siglos XVI y XVII
De esta manera, de buena o de mala gana, la corona asignó dinero y hombres a la educación de los indígenas durante los trescientos años de la época colonial. Su principal ayuda durante el siglo XVI fue la iglesia católica, cuyos frailes, los franciscanos, dominicos y agustinos, dirigían las parroquias de los indios, llamadas “doctrinas”, y se encargaban de la evangelización y de la enseñanza. Sostenidos principalmente por el gobierno español, las órdenes religiosas inventaron métodos novedosos para transmitir los conocimientos religiosos--- pinturas, catecismos con dibujos en vez de palabras, danza, teatro y música (métodos audiovisuales), además de enseñar las artes y oficios y fundar colegios de internados para indígenas durante el siglo XVI: los franciscanos en Tlateloco, los jesuitas en Pátzcuaro, Tepozotlán y el colegio de San Gregorio en la ciudad de México. En 1585 el III Concilio Mexicano legisló sobre dos puntos relacionados con la educación indígena. Prohibió la ordenación de los indios como sacerdotes y mandó que los párrocos usaran la lengua indígena de cada región para la evangelización. La primera disposición sirvió para desanimar los esfuerzos para promover estudios avanzados para los indígenas porque ya no podían llegar a ser sacerdotes de la iglesia católica. A pesar de la prohibición para las órdenes sacras, algunos indígenas asistieron a la Universidad de México para estudiar filosofía, gramática latina, derecho y medicina, ya que esa institución, fundada en 1551, estaba reservada para alumnos españoles y para indígenas nobles.

El segundo mandato del Concilio por el cual los clérigos debieran aprender la lengua de los neófitos y al mismo tiempo procurar enseñarles el castellano no concordaba con la opinión del Consejo de Indias en España. Ahí las autoridades peninsulares criticaban que la conservación de los idiomas americanos propiciaba la idolatría y la superstición; además, la habilidad de hablar una lengua indígena por los sacerdotes “mestizos y criollos” perjudicaba, según el Consejo, el nombramiento a las doctrinas del Nuevo Mundo de clérigos ibéricos mejor calificados. El rey FELIPE II se opuso a la idea del Consejo de Indias de obligar a los indios a aprender el castellano y declaró: “No parece conveniente apremiarlos a que dejen su lengua natural” y que se debía “guardar la que esta mandado en no promover curatos sino a quien sepa a la de los indios.” Aunque el monarca optó por la posición del III Concilio Mexicano, añadió que también se debiera designar maestros que enseñaran el castellano a quienes “voluntariamente quisieren”.

Otro estímulo para la educación indígena que se realizó en este periodo fue la cédula real de 1697, repetida en 1725, que revocó la prohibición para la ordenación sacerdotal de los indios. Se declaró que los indígenas podrían recibir las órdenes sagradas y deberían ser tratados “según y como los demás vasallos en mis dilatados dominios de la Europa, con quienes han de ser iguales en todo.” Los tres colegios internos para indígenas en Parras, Coahuila, en 1622; en San Luis de la Paz en 1640, añadido la escuela establecida en 1594; y el Colegio de San Javier, Puebla, en 1751, probablemente sirvieron con los cuatro del siglo XVI, para la preparación de los alumnos nativos para ocupar puestos “eclesiásticos, políticos y civiles,” además de los seminarios diocesanos, fundados al final del XVII, que tenían becas para los seminaristas indios. Educación indígena en el siglo XVIIIPara entender la educación indígena en el siglo XVIII es importante tomar en cuenta la estructura y funciones de los “pueblos de indios” de la Nueva España. En la cédula real de 1691, el rey ordenó pagar a los maestros de escuela “de los bienes de comunidad de pueblos de los indios” y así reconoció que los pueblos representaban una forma de gobierno local y una fuente de divisas que se podría usar para las escuelas. El “pueblo de indios” era uno de tres tipos de asentamientos humanos reconocidos en la legislación. La base de la estructura política y administrativa del virreinato al nivel local consistía en las ciudades y las villas de españoles y los pueblos de indios. En el siglo XVIII había aproximadamente 70 ciudades y villas de españoles y 4 000 pueblos de indios. En las ciudades y villas había ayuntamientos o cabildos, y en los pueblos de indios, el cabildo se llamaba la “república.” El pueblo de indios era una entidad corporativa, reconocida legalmente, con gobernantes indígenas electos anualmente, donde vivían por lo menos 80 tributarios (aproximadamente 360 indígenas) y había una iglesia consagrada y una dotación de tierra comunal inalienable. Los “oficiales de república” eran el gobernador, el alcalde, el regidor, el alguacil mayor y el escribano, encargados de recolectar el tributo, supervisar las tierras de comunidad y los fondos de la caja de comunidad, administrar justicia para crímenes menores según la costumbre del pueblo, financiar y dirigir las principales fiestas religiosas, representar al pueblos legalmente y ser testigos de los testamentos de los indígenas. Cada año los “vocales” o “electores” indígenas del pueblo eligieron los oficiales de república. Los ingresos del pueblo provenían principalmente del producto de diez varas cuadradas de tierra (diez metros cuadrados) que cada tributario cultivaba y el arrendamiento de terrenos sobrantes de los bienes de comunidad. Casi todos los fondos eran gastados cada año en las ceremonias litúrgicas, comida comunal, fuegos pirotécnicos, música y flores de las festividades sacras, especialmente la del santo patrón del pueblo, Corpus Christi, Jueves Santo, y las tres pascuas: Navidad, Resurrección y Pentecostés.
Actividad
Agregar información relevante del tema.

PENSAMIENTO PEDAGOGICO, APORTACIONES DE ENRIQUE RESAMBEN, CARLOS A. CARRILLO Y GREGORIO TORRES QUINTERO


Enrique Conrado Rébsamen nació en Kreuzlingen, Suiza, el 8 de febrero de 1857. Fue el primogénito del matrimonio formado por Juan Ulrich Rébsamen, educador y director de la escuela normalista de esa localidad por 43 años y de Catalina Egloff, mujer de vasta instrucción, hija de un coronel y consejero gubernamental.
La formación principal de Rébsamen fue en el área de la pedagogía obteniendo diplomas de profesor de primaria y de profesor de escuelas secundarias. Además, tuvo amplia preparación en comercio, en idiomas, en botánica, en geología y en paleontología. Desde su época de estudiante realizó aportaciones literarias que abarcaban diversos temas tanto científicos como culturales.
Al egresar desempeñó el puesto de director y jefe de profesores en la escuela recién fundada de la población de Lichtenfels en Alemania, durando cinco y medio años en este cargo. En ese tiempo desarrollo amistad con diversos intelectuales de la época. Uno de ellos, Carlos Von Gagern (de quien leyó el ensayo titulado “Quetzalcoatl” que lo impactó profundamente), tuvo gran influencia en la decisión de Rébsamen de venir a México. 
Llegó a nuestro país para encargarse de la educación de los hijos de un comerciante en León. Después vivió en la Ciudad de México, donde entabló amistad con pensadores importantes de la época, entre ellos Ignacio Manuel Altamirano. Se dedicó a investigar diversas cuestiones de lingüística, historia y sociología, así como a escribir ensayos en un periódico capitalino. El entonces presidente de la República, Porfirio Díaz, se interesó por el trabajo de Rébsamen y lo recomendó con el Gobernador de Veracruz, Juan de la Luz Enriquez, quien manejaba un proyecto educativo estatal de grandes alcances.
Por instrucción de este último, en 1885 Rébsamen se incorporó a la escuela modelo de Orizaba, fundada y dirigida por el alemán Enrique Laubcher. Allí creó la academia normal que indujo al gobernador a llevar a cabo la reforma educativa que ordenaba que en todas las poblaciones se crearan escuelas de distrito que estuvieran a cargo de profesores egresados de la academia. Allí también generó lo que Abraham Castellanos editaría como “Pedagogía Rébsamen”.
En 1886 el Gobernador Enriquez encargó a Rébsamen la creación de una escuela normal en Jalapa y una escuela experimental anexa, que comenzaron a funcionar al siguiente año con veinticinco estudiantes. En ella formó, con las estrategias educativas más modernas de la época, maestros que ejercieron en diferentes lugares del país, modificando la enseñanza primaria. Participó en los Congresos Nacionales de Instrucción Pública de 1889 y 1890, en los que Justo Sierra fungió como presidente y Rébsamen como vicepresidente; en ellos aportó elementos muy importantes relacionados con la organización y el funcionamiento de las escuelas.
A partir de  1891 y a petición del presidente Porfirio Diaz, Rébsamen (sin dejar la dirección de la Escuela Normal de Jalapa) comenzó a trabajar en la reorganización de la instrucción pública en diversos lugares: Oaxaca, Jalisco y Guanajuato en forma personal y en otros siete estados a través de sus discípulos, a quienes asesoraba. Para 1900 ya funcionaban en el país 45 escuelas normales.  Su trabajo sentó las bases del normalismo mexicano bajo la premisa de que, según sus palabras “…lo que caracteriza a la escuela normal es la aplicación teórico-práctica de la doctrina para formar hombres y para formar ciudadanos, siendo esta doctrina científica y práctica…” En Guanajuato trabajó entre los años 1894 y 1900 realizando, entre otras, las siguientes acciones: fundó la Escuela Normal de León el 3 de noviembre de 1894; redactó la Ley y el Reglamento de Instrucción Primaria a nivel estatal, los que presentan como modalidad especial la creación de escuelas modelo (1895); propuso al gobierno del estado un proyecto de sistemas de medio tiempo en las escuelas del campo (1899); supervisó personalmente el desarrollo y los avances en las escuelas modelo que organizó (1900). En 1901 Rébsamen fue nombrado Director General de la Enseñanza Normal en el Distrito Federal por el presidente de la República, cambiando su residencia a la capital. Su principal encomienda era reorganizar el sistema de escuelas normalistas, labor que en 1903 estaba casi lista. Sin embargo, a finales de ese año enfermó gravemente, lo que lo obligó a trasladarse a Jalapa con el fin de recuperarse. Allí falleció el 8 de abril de 1904, a consecuencia de una meningitis.
La concepción educativa de Rébsamen se apoyaba en autores de la pedagogía alemana (Herbart, Ziller, Diesterweg, Froebel y Kehr), de la francesa (Rousseau y Jacotot), de la inglesa (Spencer y Bain) y desde luego, de la pedagogía suiza (Pestalozzi y Giart). Por ello Rébsamen consideraba su doctrina ecléctica ya que manejaba las reformas y las aportaciones más trascendentales de todas las tendencias pedagógicas.
Durante toda su vida Rébsamen realizó incontables publicaciones. En 1888 adaptó para México el Atlas Geográfico de Volckmar. En 1889 fundó la revista pedagógica, científica y literaria “México Intelectual”. En 1899 publicó el “Método de Escritura y Lectura”, conocido como Método Rébsamen, libro que hasta 1929 había alcanzado los cuatro millones de ejemplares vendidos. En 1900 publicó la guía para la enseñanza de la escritura y lectura en el primer año escolar. El pensamiento de Enrique Conrado Rébsamen, si bien se ubica naturalmente en el contexto de la enseñanza normalista, tiene las condiciones de vigencia que le permiten trascender en el tiempo y en el espacio a otros campos de la pedagogía, ya que se fundamenta en principios que en términos actuales se relacionan con la calidad y la pertinencia de la educación
Mientras pueda hacer algún bien a la humanidad, me creo en la obligación de trabajar por ella, y aun cuando un sólo instante de vida me quedara, lo emplearía con gusto en el bien de la niñez. Este generoso pensamiento pertenece a uno de los más notables y adelantados educadores nacidos en territorio veracruzano. Su trabajo como profesor y su obra escrita acerca de la educación, la escuela y el maestro, lo llevaron a ocupar un sitio preferente entre los grandes educadores de
México. Este hombre fue Carlos A. Carrillo. El niño a quien dieron el nombre de Carlos Arturo, hijo del señor josé julián Carrillo y de doña Carmen Gastaldi, nació en Córdoba, Ver., el 27 de julio de 1855; en ese momento nuestra nación vivía los efectos de la Revolución que inició en el sur del país cuando don Juan Álvarez, en marzo de 1854, proclamó el Plan de Ayutla. El triunfo de los liberales afectó la vida de la familia Carrillo, pues don José julián había servido al Partido Conservador, opuesto al Partido Liberal. Así, cuando Carlos Arturo aún no cumplía un año, la familia se trasladó a Xalapa. En esta ciudad habrían de transcurrir la infancia y la juventud de Carlos A. Carrillo.
Dentro de la familia, el niño aprendió a leer y a escribir a la edad de cinco años, gracias a la enseñanza que recibió de una tía suya. Ingresó a la escuela y, a pesar de padecer desde entonces una enfermedad bronquial, durante su educación primaria y secundaria obtuvo siempre muy altas calificaciones; sin embargo, la enfermedad lo limitó para desenvolverse como cualquier otro niño y lo hizo débil de cuerpo, retraído y quieto. Quizá por eso se entregaba por entero al estudio en los libros.

Aunque había manifestado inclinación por los estudios de medicina, a los trece años ingresó al Seminario Conciliar para estudiar la carrera de derecho. Fue tal su dedicación y aprovechamiento que cuando a mitad de la carrera presentó sus exámenes, lo hizo de manera tan brillante que quienes lo examinaron reconocieron que podía presentar exámenes para titularse de abogado, pero ni su padre ni el propio Carlos aceptaron esa posibilidad. Carlos Arturo continuó sus estudios en un colegio del estado; allí, siendo alumno, fue designado catedrático en varias materias debido a su sabiduría tan ampliamente demostrada.
Al terminar su carrera, y después de haber practicado en el Tribunal Superior de justicia, era de esperarse que Carlos A. Carrillo se titulara como licenciado en derecho; sin embargo, Carrillo nunca decidió titularse, a pesar de que, por sus cualidades, su futuro como abogado se le abría de manera muy amplia y prometedora.

Actividad
Contesta las siguientes preguntas.

¿CUAL FUE LA FORMACION PRINCIPAL DE REBSAMEN?
¿DE QUE SE ENCARGO REBSAMEN?
¿QUIÉN FUE EL QUE PARTICIPO CON REBSAMEN PARA LA CREACION DE UNA ESCUELA?
¿EN QUE CONSISTE SU PRINCIPAL ENCOMIENDA?
¿CUALES FUERON LS TEXTOS EN LOS CUALES MOSTRO SUS FORMAS DE ENSEÑAR DE LA HISTORIA?


Bibliografía:



Tema 7: La educación pública al final del porfiriato logros y rezagos.
El desarrollo educativo del país durante el Porfiriato se aprecia claramente por regiones: el Distrito Federal acaparó un gran número de la población alfabetizada; mientras que, los estados del norte, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y Baja California lograron los índices de alfabetización más altos. Esto no fue porque tuvieran los presupuestos más altos sino porque los gobernadores se centraban más en la educación. Entre el norte y el centro del país se encuentran los estados que siguen en cuanto a progreso, aunque no eran los más alfabetizados: Zacatecas y San Luis Potosí, que dieron mayor importancia a la educación rural, Aguascalientes, Tepic, Colima y Jalisco, el cual tenía el mayor número de alumnos (aunque realmente sólo una cuarta parte de los niños en edad escolar iba a la escuela). Se cree que el progreso de todos los estados anteriormente mencionados fue debido a que es escasa la población indígena.
“Según cifras que registra el censo de 1910, de 15,166,369 habitantes, 11,343,268 no sabían leer ni escribir; de éstos, 7,065,456 eran mayo res de 12 años, 2,165,950 eran niños en edad escolar, de 6 a 12 años y 2,608,832 eran pequeños entre 1 y 5 años, resultando un 78.5 % de población analfabeta”
En ese tiempo, los indígenas eran considerados inferiores a los blancos y, a su vez, había conflictos al no saber si integrarlos o educarlos en sus propios idiomas. Es por esta razón que los estados con mayor población indígena como Guerrero, Oaxaca y Chiapas hayan sido los que tenían los índices más bajos de alfabetización: 8 % en el primero y 9% en los dos últimos.
El estado porfirista motivó a los particulares para que abrieran planteles educativos, siempre y cuando se sujetaran a las normas y programas establecidos por el gobierno.
“Para 1908 existían en la ciudad de Puebla 32 planteles de instrucción primaria oficial; en 1912 funcionaron 28; para 1913, 29; y en 1914, 34”
Los particulares, a su vez, ayudaron al gobierno cediendo casas para escuelas sin cobrar renta. La tradición católica estaba fuertemente arraigada, por lo que muchas escuelas privadas en realidad pertenecían a esa religión.
Los maestros, por su parte, no trabajaban por la mañana solamente sino también por la tarde ya que todos los estados tenían escuelas de tercera clase, mixtas y de dos turnos, en donde asistían las niñas por la tarde y los niños por la mañana.
En las escuelas rurales concurrían niños de escasos recursos y, por lo tanto, quienes instruían a los alumnos eran maestros ambulantes mientras a las demás escuelas eran oficiales. Por otra parte, no sólo atendían a un solo grupo con cierta edad si no que la edad no importaba pues así podía ir un niño de 6 como uno de 11 y recibían la misma educación y los mismos libros de texto. Un dato importante es que, aunque pertenecían a clases distintas la educación, que recibían era la misma, pero claro en la educación rural recibían además agricultura. Las ventajas que sobresalieron más para los maestros ambulantes era el salario que recibían, pues era de 10 pesos quincenales, mientras los oficiales lo recibían cada mes y no les alcanzaba para comprar lo suficiente para sobrevivir. La diferencia entre ambulantes y oficiales era el de que los primeros instruían a los niños de escasos recursos mientras los segundos a personas destacadas de la sociedad a que pertenecían y quienes deseaban destacar y salir de la ignorancia.
La Educación Preparatoria: la preparatoria constituyó la institución ejemplar del Porfiriato que procuró su establecimiento en todos los Estados, las preparatorias al igual que los liceos mejoraron sus contenidos y sus instrumentaciones didácticas fundadas en las ciencias físicas y naturales.
La Educación Normal: en el proceso de la fundación de las escuelas se observó la influencia de las instituciones normalistas norteamericanas, tanto en su currículo como en su administración, todo ello en razón de que los pedagogos mexicanos recibieron importante formación en aquel país.
El programa del desarrollo de las facultades que se trató de implantar en México, tropezó además de la insuficiencia de los presupuestos educativos de algunos Estados, con una realidad de tres siglos de lastre colonial y con una lealtad de las masas hacia la Iglesia, que se trató de transformar en lealtad hacia el Estado.
La situación de los Maestros: durante el Porfiriato, los maestros ocupaban una posición muy contradictoria al interior de la estructura social; en tanto crecía la demanda de maestros, sus condiciones de trabajo, su prestigio social y sus salarios permanecían bajos, los maestros que trabajaban para el gobierno federal percibían mensualmente 50 pesos en tanto que los municipales ganaban la mitad. Los maestros que percibían los más altos salarios, residían por lo general en las ciudades más grandes, en contraste con los maestros rurales, cuyas bajas percepciones se justificaban por el bajo costo de la vida en las comunidades rurales. Por norma, podría aceptarse que los bajos salarios se debían a las dificultades de los presupuestos nacional y regional, además de que todavía la educación pública y la enseñanza no era aceptada como válida por la sociedad. Realmente en la práctica lo que se pretendió al final del Porfiriato, y por muy sobradas razones, muchos maestros eran agudos críticos del régimen y de sus ideólogos, empleando las mismas aulas para difundir los problemas de los opositores al Porfiriato.
Actividad: Elabora un cuadro sinóptico con la información más relevante del tema
La educación en el porfiriato
 




Conclusión
La educación en esta época fue buena ya que se incrementaron las escuelas. Fue una buena técnica o estrategia para hacer que la educación llegara a todos los ciudadanos. en la actualidad podemos ver que si hay muchas escuelas y las personas tienen acceso, pero es necesario que la educación que se imparte sea de buena calidad, no solo es necesario que llegue, sino como llega la educación. Es un hecho que hay que reconocer de ese tiempo el poder abarcar gran cantidad de lugares para crear escuelas y así ir logrando el desarrollo de la población y consecuentemente del país.
Lo que menciona este tema es sobre los cambios que se realizaron en el porfiriato en cuanto a enseñanza se trata, la apertura de escuelas fue algo que impulso a la educación; lamentablemente como en todo las clases sociales se marcaban; tanto para los alumnos como para los maestro, por ejemplo se manejaban dos tipos de maestros los ambulante y los oficiales, los primeros ganaban más que los oficiales, aunque estos últimos solo educaban a niños de “sociedad” y deseaban destacar en cuanto a los niños de las zonas rurales eran atendidos por los maestros ambulantes.
de este texto me he quedado con muchas formas de pensar, con nuevas ideas que ayudan a comprender cuál era la verdadera realidad de la educación en aquella época, como bien lo dice la lectura que aunque las cifras no representan los esfuerzos hechos por pedagogos, si existieron avances, aunque como hoy sucede, que los lugares con más progreso hay mejore niveles de educación
y así sucede, que en las zonas rurales haya menos niveles que en las zonas urbanas, que es en donde casi siempre hay las mejores posibilidades.
Hoy podemos ver que existen avances y deben de continuar, así mismo, es importante ver cómo estas cifras han avanzado y contribuyeron en su momento a pugnar por ciertos cambios. Pienso que estos bajos niveles de educación fueron uno de los motores de la revolución, que buscaba igualdad, pero, aun así, ello es parte del constante avance, que hasta hoy persiste.




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